
Foto tomada de Radio Rebelde.
Con orgullo los cubanos asistimos en días recientes al inicio de un nuevo curso escolar y más de 150 mil maestros y profesores se incorporaron a las aulas.
La ocasión fue propicia para destacar la prioridad que le otorga el Gobierno revolucionario a la educación, al asegurar los recursos materiales, de vida y de trabajo imprescindibles para el desarrollo integral de los educandos, con el firme propósito de enfrentar los retos que implica educar a las nuevas generaciones.
Sin embargo, a menos de un mes del feliz comienzo, el sector se ve obligado a reordenar su calendario, provocado por la situación enérgetica que vive el país directamente relacionada con el fortalecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba por la Casa Blanca, ahora con mayor intensidad, gracias a las funestas iniciativas de Donald Trump y los sicarios económicos que le acompañan.
No obstante, los cubanos nos crecemos ante las presiones y una vez más saldremos victoriosos.
Que razón tenía Albert Einstein cuando expresó que en las crisis nacen las grandes estrategias, y quien las supera se supera a sí mismo, en mi opinión seguramente pensaba en este pueblo.
Así sucede en Cuba, en tiempos difíciles nos superamos, nos fortalecemos y ratificamos nuestra voluntad de vivir libres y soberanos en esta bella Isla, lo cual está por encima de cualquier pretensión imperialista.
Ahora se trata de crear en cada lugar, escuela, centro de trabajo, universidades y en cualquier sitio las condiciones necesarias para el buen desarrollo de nuestra vida cotidiana y del período lectivo.
La familia habanera se siente agradecida de sus autoridades, de la Revolución y de la prioridad que se les ofrece a sus hijos para que se formen integralmente a pesar de la crisis económica y otras limitaciones, muestra de ello fue su participación en los actos de inicio del periodo lectivo y la incorporación de sus descendientes a las aulas.
La educación en la mayor de las Antillas, como un derecho inalienable de todo cubano a lo largo de su existencia, continúa, las aulas están abiertas y las universidades siguen transpirando ese espíritu de juventud protagonizando las tareas de su tiempo.
Como dijo el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, nada podrá amilanar la alegría de los cubanos, su sonrisa y la manera desenfadada de enfrentar la vida a pesar de las dificultades y esta revolución seguirá siendo contada y cantada, aunque a muchos les parezca imposible.
Porque educar es servir, llegue a través de este comentario un reconocimiento especial a los cientos de maestros y profesores, quienes se encargan de poner bien en alto la educación cubana, como una de nuestras innegables conquistas.
