El patio de mi casa es particular… Así dice una inocente rima infantil. También, lo afirman algunos –nada ingenuos– propietarios de esa parte del entorno, perteneciente a un edificio multifamiliar, en el cual los supuestos dueños hicieron cuanto quisieron conforme a su voluntad.
Según un informe de la Comisión Permanente de Trabajo de Construcción y Vivienda, del Poder Popular provincial, este año se levantaron casi 54 mil ilegalidades urbanísticas en La Habana, entre el sector estatal y particular.
Cuartos, negocios particulares, garajes, sembrados y demás, ocupan espacios arbitrariamente tomados o construidos en lugares indebidos, producto a debilidades en el cumplimiento del objeto social de las direcciones municipales de Planificación Física.
Ante las amenazas a su sistema de trabajo, esta citada entidad realizó un enfrentamiento superior a ilegalidades urbanísticas; destacándose en ese sentido los municipios, Cotorro, La Lisa, Boyeros, 10 de Octubre, San Miguel del Padrón y Centro Habana.
Sin embargo, al cierre de agosto continuaban en situación desfavorable con el cumplimiento de este tema, La Habana del Este y Regla, mientras el resto de los territorios cumplen el 50 por ciento del plan.
Al proyecto de ordenamiento territorial y urbanístico le queda mucho por hacer, como preparar al personal que atiende a la población que acude al organismo en la búsqueda de soluciones a sus conflictos, relacionados mayormente con sanciones luego de permitirles quebrantar la ley.
Además, la Dirección Provincial de Planificación Física debe fomentar una cultura de trabajo en acciones organizativas, de prevención y divulgación que le permitan consolidar su labor y obtener mejores resultados.
Así, nadie debería echar abajo lo que con esfuerzo construyó o remodeló, por resultar una ilegalidad; ni se apropiarían espacios sin antes comprobar si es contrario a las leyes de nuestro país.

