El perro que creyó que tenía una familia

Historias como la Tobi son solo uno de los ejemplos de maltrato animal, llevado a cabo por personas que no comprenden que las mascotas también tienen sentimientos. (Foto: ponteareasanimal.files.wordpress.com)

Historias como la Tobi son solo uno de los ejemplos de maltrato animal, llevado a cabo por personas que no comprenden que las mascotas también tienen sentimientos. (Foto: ponteareasanimal.files.wordpress.com)

Aquel hombre llamó temprano en la mañana a su perro que, al creer que iba de paseo, le movió alegre la cola para demostrarle que estaba contento.

Minutos después el pastor alemán que saldría para siempre de su hogar, no reconocía el camino que recorrían él y su amo en el carro, pues desde que llegó a la casa siendo un cachorrito daba paseos cortos, y ni una sola vez salió solo.

Llegó a pensar que lo llevaban al veterinario porque hacía un tiempo caminaba con dificultad y sentía bastante dolor en el lomo y las patas, pero se dio cuenta que no era así, y sólo supo la verdad cuando lo bajaron del auto y le ordenaron con voz autoritaria y distante que se quedara quieto y no le cayera atrás al carro.

Sólo entonces se percató de la situación y recordó la conversación que sostuvieron días atrás su dueño y la esposa que le decía a este: “tienes dos opciones, o lo llevas al veterinario o lo sacrificas, pero así como está no se puede quedar en la casa”.

Por suerte Tobi que así se llama el perro, no se enteró nunca de la indiferencia que despertó su ausencia en el resto de la familia, como los niños y la madre del joven, que sólo se quejaba de que no lo pudo ver antes de que se lo llevaran, lo que dejaba ver que, aunque lo supiera, no iba a hacer algo para retenerlo.

¿Cómo definiría usted a algunos que luego de poseer un perro por más de 12 años deciden abandonarlo a su suerte en un lugar desconocido, por la simple razón de que estaba enfermo?
Es muy sencillo valorar actitudes semejantes como manifestaciones de crueldad y falta de sentimientos de aquellos que lo hacen. Que mal ejemplo para sus hijos.

¿Qué se puede esperar de personas sin escrúpulos, que sin el más mínimo recato y pudor abandonan a esos seres tan fieles como los perros que día tras día les dan muestras de lealtad y cariño a sus dueños?

Sólo imagino la expresión de Tobi cuando vio alejarse el carro y a su dueño, mientras se preguntaba con asombro. ¿Por qué me hicieron esto si yo los consideré siempre mi familia?

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