El verano está aquí ya…

Apenas estamos a inicio del mes de mayo y el astro rey castiga con todas sus fuerzas a quienes salimos de las casas a trabajar o a estudiar, al médico, o sencillamente a realizar compras que nos son necesarias. Foto: www.malogallery.com

Apenas estamos a inicio del mes de mayo y el astro rey castiga con todas sus fuerzas a quienes salimos de las casas a trabajar o a estudiar, al médico, o sencillamente a realizar compras que nos son necesarias. Foto: www.malogallery.com

Realmente no se puede decir: “adiós al invierno, que aquí está el verano”, porque no hemos tenido casi frío la pasada temporada, que pasó sin penas ni glorias, así que no tuvimos que usar los abrigos, y ahora los guardaremos de nuevo para que no se nos llenen de polvo.

Apenas estamos a inicio del mes de mayo y el astro rey castiga con todas sus fuerzas a quienes salimos de las casas a trabajar o a estudiar, al médico, o sencillamente a realizar compras que nos son necesarias.

Así vemos que es usual que a las nueve de la mañana nos sintamos sofocados y sudorosos. Una vez más oímos con razón a alguien decir: “si esto es en mayo qué dejaremos para julio y agosto”.

Debemos tener presente que el excesivo calor altera las funciones vitales de las personas si su organismo no es capaz de compensar las variaciones de la temperatura corporal.

Existen determinados grupos que deben extremar precauciones ante las elevadas temperaturas, por ser especialmente frágiles ante el calor, como son las personas mayores y los niños; las primeras afectadas por alteraciones de memoria o dependientes en su vida diaria; los que siguen determinados tratamientos médicos con tranquilizantes, antidepresivos, diuréticos y algunos hipotensores.

También deben tener cuidado las personas con patologías crónicas: cardiovasculares, obesidad, desnutrición, diabetes, Parkinson, insuficiencia respiratoria, renal o vascular periférica y demencias, además de las personas con fiebre o patologías agudas y aquellas que padecen de presión alta.

Para defenderse del calor sofocante es recomendable beber frecuentemente agua u otros líquidos sin esperar a tener sed, salvo si hay contraindicación médica. Evitar, además, las bebidas alcohólicas, las azucaradas, el café y el té; frecuentemente se debe de refrescar con una ducha o, simplemente, mojarse, y hacer comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor -ensaladas, frutas, verduras, zumos-; los especialistas insisten en la conveniencia de evitar comidas grasas y demasiado abundantes.

En el exterior de su vivienda protéjase del sol: busque la sombra, cúbrase la cabeza con una gorra o sombrero, use ropa ligera y de color claro y un calzado fresco, cómodo y que transpire; cuide su piel con protectores solares adecuados y utilice espejuelos oscuros para proteger los ojos; reduzca las actividades físicas intensas al aire libre durante las horas más calurosas y refresque el ambiente con ventiladores y sistemas de refrigeración.

Cuídese de las altas temperaturas, sin dejar de ir a la playa o ríos a darse un chapuzón, por supuesto en un horario adecuado; el calor más fuerte está aún por venir, y sin dudas, como cada año estaremos preparados para recibirlo.

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