José Martí, el hombre sincero, escribió en su diario cada acontecimiento de su vida, se consagró a hacer memoria horas enteras, a dejar de su propio puño y letra escritos sobre la crueldad de su tiempo, la monstruosidad de sus grilletes.
El hombre de los versos sencillos, el fundador del periódico para decir la verdad, el precursor del modernismo latinoamericano, escribió hasta sus últimos días.
Martí creó una identidad capaz de alentar y orientar la movilización social y la lucha heroica del pueblo por sus derechos y libertades.
El prócer de la independencia prometió ver su patria libre; sus ideas claras se perpetuaron en el corazón de cada cubano y 100 años después Fidel Castro siguió su ejemplo. Hoy reafirmamos el verso de Nicolás Guillén “Te lo prometió Martí y Fidel te lo cumplió”.
El periodista, político, pensador, ensayista, anticipó en muchos poemas cómo quería su muerte: “Yo soy un hombre sincero / De donde crece la palma / Y antes de morirme quiero / Echar mis versos del alma”.
Acompañado por el Ejército Libertador, bajo el mando del general Máximo Gómez, salió en combate contra una columna española dirigida por el Coronel José Jiménez de Sandoval que avanzaba por el camino fortificando los puntos de las tropas españolas.
El 19 de mayo de 1895, justo a las 13:00 horas, muere el Apóstol, el líder de la independencia, en un lugar del oriente cubano conocido por Dos Ríos; fue su última página, en el combate dejó una historia, un pensamiento y una revolución conquistada hasta sus últimos días en su suelo patrio.
En otro de sus versos sencillos de dolor, dulzura, fuego y amor, llenos de armonía y metáforas decía: “No me pongan en lo oscuro / A morir como un traidor / Yo soy bueno y como bueno / Moriré de cara al Sol”.
Y así murió, en el campo de batalla, con el rostro vuelto hacia el astro rey, frente al enemigo, porque amaba su patria más que a nada. También lo refleja en sus versos: “Yo quiero cuando me muera / Sin patria pero sin amo / Tener en mi tumba un ramo / De flores y una bandera”.
Significó un duro golpe para la naciente revolución que florecía en 1895, en un hecho de armas, era la lucha de cientos de hombres que buscaban su verdadera independencia, de hombres de valentía suficiente que enfrentaron el rigor del régimen imperante que les toco vivir
José Martí, revive en cada mayo con transcendentales acontecimientos realizados por artistas de la plástica, fotografías, paneles, conferencias que marcaran una jornada en la capital cubana. Será un momento especial para pensar, sentir, honrar y amar al Héroe Nacional.

