Los mayas antiguos interpretaban la vida como una lucha entre el bien y el mal, entre dioses benévolos y malévolos, por tanto creían que para cada enfermedad había una deidad que la provocaba y otra que protegía y sanaba a la persona.
¿Cómo se comporta tal afirmación en la actualidad? Esta podría ser una de las respuestas implícitas en la Conferencia “Una aproximación histórica a la medicina Maya” que fue impartida este viernes 23 de mayo del 2014, por el Doctor en Ciencias Enrique Beldarían Chaple, responsable del Área de Investigaciones del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas (CNICM).
La Conferencia tuvo lugar en el Consejo Nacional de Sociedades Científicas de la Salud, sito en Calle 2, número 358, entre 15 y 17, en el municipio habanero de Plaza de la Revolución y está organizada por la Embajada de Guatemala en nuestro país, como parte de una Jornada Científico-Cultural, que esta representación efectúa desde el verano del año 2013, en las diferentes áreas de las ciencias y las artes, para dar a conocerla cultura del pueblo Maya de Guatemala.
Según recoge la nota de invitación al evento: “La medicina Maya busca ir más allá del hombre y las enfermedades del cuerpo. El Pueblo Maya es defensor de una visión holística del Universo, donde el todo y sus partes se integran de manera armónica y para quienes son primordiales los principios de la complementariedad, armonía y espiritualidad, por lo que sus conceptos de salud y enfermedad están muy imbricados con el equilibrio o no de las energías”.


