
Eusebio Leal Spengler, historiador de La Habana. Foto: Omara García Mederos/ ACN.
Con una conferencia magistral del historiador de La Habana, Eusebio Leal Spengler, quedó inaugurado este miércoles en la ciudad el Seminario Internacional del XXI Festival del Habano.
El tema de su intervención versó sobre la historia de los habanos y sus nexos con la Villa de San Cristóbal de La Habana.
En sus palabras, Leal Spengler reflexionó sobre aspectos fundamentales del tabaco vinculados con la cultura e idiosincrasia de los cubanos y tuvo expresiones como “El tabaco en Cuba es hijo de la libertad, lo sostienen historiadores entre los que se encuentra Fernando Ortiz”.
Además, relacionó algunos nombres de localidades de la capital cubana con el tabaco, como por ejemplo Santiago de las Vegas.
Igualmente, recordó que en la Quinta de los Molinos era donde las hojas de tabaco se molían “para convertirla en polvo, en el rapé, lo que provocó un arte que es propio de la colección en diversas partes del mundo”.
Para él, el tabaco en la mayor de las Antillas “es el reducto de la más cualificada producción cubana y una de las más importantes del orbe, que no tiene que ver tanto con la dimensión, como con la excelencia, porque tiene que ver con algo que fascina y, a la vez, es combatido por diversas razones”.
Leal Spengler expuso, asimismo, a los más de dos mil participantes de unas 70 naciones que asisten al encuentro anual, el uso de la hoja antes de la llegada de los españoles por parte de los aborígenes, que “tenían como culto divino el cultivo y el goce del fumar”.
“La vega fue, por excelencia, desde los días de aquella rebeldía, algo que requería de los cuidados más delicados. Proveerse ante la lluvia, descubrir el misterio de que la hoja del tabaco nunca muere, se duerme en las casas de cura, cuando uno penetra en ellas siente en su interior ese vapor contenido que impresiona”, comentó el historiador.
En sus palabras finales, invitó a los asistentes en el festival a luchar por la cultura cubana, así como por el destino y la belleza de La Habana, ciudad “que sigue siendo bella, a pesar de los velos de decadencia que en muchos lugares la cubren”.
Al finalizar la conferencia, el copresidente de la corporación internacional Habanos S.A., Inocente Núñez Blanco, hizo entrega a Eusebio Leal Spengler del Premio Honorífico de Habanos.
En su tercera jornada, la cita incluyó la clase magistral sobre la técnica del torcido totalmente a mano, además de la presentación del libro Lo llamaremos Cohíba 2, del doctor Adargelio Garrido de la Grana.
Cada uno de estos momentos marcan el ecuador de un festival que se prestigia por la calidad del producto estrella de Cuba: el habano.
