
Foto: Periódico Granma.
Uno de los sectores más protegidos por el Gobierno cubano es el que agrupa a las personas con discapacidad y, aunque se les garantiza un número importante de derechos, aún falta mucho por mejorar.
Directivos y representantes de las asociaciones Nacional del Ciego y Débiles Visuales (Anci) y de la de Limitados Físico Motores (Aclifim), conversaron en fecha reciente con la emisora COCO sobre sus principales preocupaciones y dificultades.
Jorge Luis Cabrera López, secretario de Relaciones Públicas de la Anci en La Habana, en entrevista concedida al programa Con la manga al codo, comentó que mucho se ha ganado en las esferas de la educación y la seguridad social, pero aún persisten dificultades con la atención en otros sectores como el transporte o la vivienda.
Además, Cabrera López dijo que “la empresa de Viajeros y Ómnibus Interprovinciales si tiene un comportamiento adecuado y una buena atención a los discapacitados, pues ahí ellos abonan un precio diferenciado por ese servicio y además se les prioriza para la compra de los boletos. No es así en el transporte urbano, que es el más socorrido por los asociados de la Anci”.
“En ocasiones se les dificulta acceder a los ómnibus cuando estos no paran en las paradas como es debido y hay que trasladarse corriendo hacia donde se ha detenido, eso es muy difícil para un ciego”, explicó.
Por otra parte, “aún persisten las barreras arquitectónicas en la ciudad, pues no existen subidas para las sillas de ruedas o las aceras se encuentran en mal estado y provocan los tropiezos y caídas de los discapacitados.
“También las personas construyen rejas que dan a la acera y abren hacia afuera, lo cual provoca accidentes a los ciegos”, agregó el secretario de Relaciones Públicas de la Anci.
Qué decir de las problemáticas con la entrega de subsidios para la reparación o construcción de viviendas. Las personas con discapacidad tienen que ir personalmente en más de una oportunidad y sufrir los mismos percances que el resto de la población, en las oficinas de planificación física o en los rastros.
La reunión mensual del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conaped), que debe realizarse en los gobiernos municipales, es el lugar constituido para debatir los problemas de las personas con discapacidad.
Sin embargo, por alguna razón este encuentro no se está realizando en ocho territorios de la capital cubana, entre ellos, se pueden mencionar el Cotorro, Regla y San Miguel del Padrón.
Cada una de estas dificultades, unidas a la falta de solidaridad en algunos casos por parte de la población, hace bien compleja la vida de una persona con discapacidad.
Sirva este texto como llamado a las autoridades a prestar un poco más de atención a este sector de la sociedad. Ojalá, igualmente contribuya a que la sociedad sea más solidaria y respetuosa con aquellos que no eligieron su discapacidad y que, aun así, trabajan y aportan a la construcción de una mejor urbe.
