
Momentos de la recién finalizada Feria Internacional del Libro, Cuba 2018. Foto: Dai Liem Lafá Armenteros
José Martí dijo que “saber leer es saber andar”; también expresó el Héroe Nacional de Cuba: “lee todo lo bueno y atiende a lo que mandan los tiempos”.
Y a tono con estas sentencias, la Feria del Libro en su actual edición ha dado muestras fehacientes de que promueve, además del valioso hábito de leer, el gusto por descargar y llevar a casa textos clásicos y nuevos en formato digital.
A ojos vista, es un empeño por atender las más actuales tendencias con un enfoque de enriquecimiento cultural y personal, sin desdeñar en lo absoluto la lectura de siempre.
En el recién concluido capítulo de la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, gracias al proyecto Cubadigital, promovido por la editorial Cubaliteraria, desde los nueve puntos de acceso inalámbrico habilitados se descargaron más de 30 mil libros digitales gratuitamente, muchos de ellos con temas de la literatura universal.
Quizás en esa sede del evento muchos se enteraron de la variedad de productos y servicios que ofrecen la Empresa de Informática y Medios Audiovisuales, ediciones Futuro, Cubarte, los Joven Club de Computación y Electrónica, el Centro de Estudios Martianos y la Universidad de La Habana, así como numerosas instituciones que, también desde las nuevas tecnologías, promueven la cultura.
Fomentar la posibilidad de acercarse al conocimiento y la lectura de forma interactiva de seguro es uno de los puntos más fuertes de la fiesta de las letras en 2018.
No por gusto Cubadigital tuvo una de las más grandes concurrencias de público, sobre todo, de jóvenes y adolescentes urgidos de fijar conocimientos para el futuro.
De tal manera, esta es una arista provechosa y atractiva en el empeño de fomentar el hábito de la lectura en la sociedad, teniendo en cuenta el creciente acceso a los dispositivos electrónicos.
También puede ser, si se trabaja con intencionalidad, un elemento clave para aprovechar más eficientemente las aplicaciones digitales y otros materiales afines, los cuales pueden ser ubicados en los centros educacionales y universidades para beneficio de los educandos.
