
El programa de prevención de accidentes o de lesiones no intencionales abarca las edades de cero a 20 años el cual tiene como objetivo contribuir a la disminución de la morbimortalidad. Foto: www.vozdemichoacan.com.mx
Llegó el verano y con ello el constante movimiento de la familia para disfrutar del descanso merecido de sus vacaciones. Las playas, los parques y otros sitios de recreación comienzan a recibir mayor cantidad de personas.
Estos son sin duda meses de mucho movimiento y de gran felicidad para la familia por lo que todo lo que hagamos para conservar esa felicidad es poco.
Es en estos meses donde también hay un incremento de los accidentes. Se define como accidente a cualquier suceso que es provocado por una acción violenta y repentina ocasionada por un agente externo involuntario, y que da lugar a una lesión corporal. La amplitud de los términos de esta definición obliga a tener presente que los diferentes tipos de sucesos se hallan condicionados por múltiples fenómenos de carácter imprevisible e incontrolable.
Los accidentes en nuestro país es la quinta causa de muerte para todas las edades con un total de cuatro mil 932 casos en el año 2013, 32 casos más que en el 2012. La provincia más afectada fue La Habana con un total de mil 074 casos. Sin embargo, desde el primer año de vida hasta los 19 años de edad los accidentes se convierten en la primera causa de muerte siendo los más frecuentes las caídas accidentales, los accidentes de vehículos de motor y los ahogamientos.
Las caídas accidentales, los ahogamientos, los accidentes de tránsito y el envenenamiento accidental tuvieron incrementos con respecto al año 2013.
Según los grupos de edades los menores hasta 19 años se vieron mayormente afectados por ahogamientos y accidentes de tránsito, mientras que para los mayores de 20 años los accidentes de tránsito superan los ahogamientos, la exposición a la corriente eléctrica y el envenenamiento accidental. Los individuos de más de 70 años se vieron afectados mayoritariamente por las caídas accidentales seguidas de los accidentes de tránsito.
El programa de prevención de accidentes o de lesiones no intencionales abarca las edades de cero a 20 años el cual tiene como objetivo contribuir a la disminución de la morbimortalidad por accidentes mediante acciones de promoción, prevención, protección y recuperación dirigidas a la población menor de 20 años ejecutadas por el Sistema Nacional de Salud en colaboración con instituciones gubernamentales y no gubernamentales.
La Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha destacado en muchas ocasiones el papel preventivo que desarrolla nuestro país y colabora con la realización de diversas acciones dentro del programa como son la capacitación de profesionales, el fortalecimiento de la educación vial (Educación vial. Programa y orientaciones metodológicas), el desarrollo de un Programa Nacional de Aprendizaje de la Natación desde edades tempranas (Programa Aprender a nadar), la producción de materiales comunicativos (Lesiones no intencionales. Prevención en adolescentes) y la formación de promotores de salud. Como parte también del programa se desarrollan talleres con el objetivo de formar promotores en la prevención de accidentes.
Se realizan Jornadas del Tránsito donde se recibe todo el apoyo de la Policía Nacional Revolucionaria. El ministerio de Educación, la Federación de Mujeres Cubanas a través del programa “Educa a tu hijo” también realizan innumerables acciones preventivas en la educación a la familia.
En el caso de los ancianos el Programa de Atención al Adulto Mayor nos plantea acciones de promoción y prevención que ayuden a disminuir los accidentes en estas edades, algunas como el uso de los atributos del anciano, las acciones que se realizan con el objetivo de evitarles actividades para las cuales se encuentren limitados ya sea física o económicamente. Las modificaciones del ambiente estructural del hogar o de las instituciones comunitarias donde ellos acuden.
Sin embargo, como vimos anteriormente el número de accidentes se continúa incrementando, hay que aumentar las acciones de promoción y buscar vías para elevar la educación familiar en estos aspectos.
Disfrutar no es sinónimo de una actitud irresponsable. Los accidentes no son precisamente accidentales, ni si quiera imposibles de evitar. Son muchas las familias que se ven afectadas y la economía y vida social de nuestro país también sufre sus consecuencias. Ayudémonos todos y hagámonos de los meses de verano una jornada permanente de prevención de accidentes.
