
El IX Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) corrobora los aciertos que fortalecen la personalidad femenina y su aporte socio económico, en igualdad de derechos con los hombres, en Cuba. (Foto: www.granma.cubaweb.cu)
El IX Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), corrobora los aciertos que fortalecen la personalidad femenina y su aporte socio económico, en igualdad de derechos con los hombres, luego del triunfo revolucionario de enero de 1959 en la isla caribeña.
Con el propósito de hacer un balance sobre el funcionamiento interno y la labor política e ideológica en las comunidades, a la magna cita del Palacio de Convenciones de La Habana, asistió una representación de 373 delegadas, de las cuatro millones de afiliadas actualmente en la organización estructurada territorialmente a nivel nacional, provincial, municipal y de base.
Trascendente en su rol de madre y trabajadora, las cubanas de hoy representan más del 76 por ciento de la fuerza activa en el sector estatal civil y por cuenta propia; superan el 65 por ciento de los profesionales y técnicos, mientras que el 39 por ciento ocupa cargos directivos, por lo que es reconocida internacionalmente por su impronta en el desarrollo de la sociedad cubana.
Entre los planteamientos sometidos a debate, este 7 y 8 de marzo de 2014, destaca la necesidad de aumentar la incorporación femenina en proyectos de prevención familiar y de enseñanza de valores éticos y patrióticos, contra la indisciplina social, por la equidad de género y con mayor presencia en las cooperativas de producción agropecuaria, que hoy trabajan en diversos programas alimentarios.
Decisivo ha sido el papel de la organización de masas como colaboradora de importantes proyectos de vida en las comunidades, durante un proceso asambleario que luego del Congreso, promete activar aún más el trabajo en los 13 mil 539 bloques y 79 mil 828 delegaciones de la FMC, de acuerdo a lo establecido en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.
La incorporación de las cubanas al estudio y al trabajo, así como también a la generalidad de los sectores de la economía y la vida cultural, modifica el otrora panorama de pobreza y marginalidad psicológica que, desafortunadamente, todavía existe en otros países del mundo, sobre todo en África, Asia, América Latina y el Caribe.
Con la continuidad de un programa nacional de actualización, a partir de ahora las federadas redefinirán los nuevos retos de su plataforma ideológica, con la pasión que un día dio lugar a la fundación de la FMC, gracias a su fundadora, la heroína del Llano y de la Sierra Vilma Espín Guillois.
En las 15 provincias, 168 municipalidades y municipio especial Isla de la Juventud, la FMC fortalecerá la labor de coordinación de las más de 81 mil 200 trabajadoras sociales voluntarias, que en el sector de la salud apoyan a similar número de brigadistas sanitarias en las campañas masivas de vacunación y de prevención epidemiológica.
Importante para la población son las Casas de Orientación de la Mujer y la Familia, donde se brinda consejería y previenen las indisciplinas sociales, desde la perspectiva de problemáticas en el hogar y su entorno, debido a la violencia de género, la maternidad precoz y no deseada, el alcoholismo y la drogadicción.
Más de un centenar de estas dependencias, prestan su servicio a las comunidades mediante la integralidad de proyectos en los cuales participan colaboradores voluntarios, psicólogos, juristas y funcionarios del Consejo de la Administración del Poder Popular en los diferentes territorios, pues en Cuba las mujeres marchan unidas por el bienestar social.
