La joven Nuvia Martínez Pérez tiene suficientes razones para darle gracias a la vida y a la Revolución Cubana este 3 de diciembre, Día Internacional de las Personas con Discapacidad.
Desde muy pequeña soñó con ser médica, aspiración que parecía inalcanzable para ella, según el criterio de la mayoría de los adultos que la rodeaban.
Transitó por los grados de la primaria y la secundaria básica desde la educación especial, con excelentes calificaciones, lo que la convertía en una estudiante excepcional, pues era capaz de saltar con efectividad por encima de su severa discapacidad.
La enseñanza preuniversitaria significó un elevado reto para ella porque, por primera vez, sus compañeros de aula ostentaban la ventaja de no padecer ninguna limitación física. Por lógica, ellos debían obtener potencialmente mejores notas, mientras que ella necesitaba realizar un esfuerzo mayúsculo, asistida por Santa, su consagrada madre.
Una vez más desafió los azares de la vida y ofreció peculiar luz a sus pupilas, desde su privilegiada inteligencia y su probada fuerza de voluntad. Por esos motivos casi nadie se sorprendió cuando obtuvo la carrera del Licenciatura en Psicología.
Cinco años después descendía la escalinata de la Universidad de La Habana, con la máxima calificación en el examen estatal de su especialidad.
Un corto período de tiempo ejerciendo como psicóloga le valió para avalar la más elevada nota evaluativa en la defensa de su tesis de maestría en Psicología Clínica, referida al comportamiento del estrés en un colectivo laboral de la salud pública en la capital cubana.
Porque posee además una bien cultivada afición hacia el canto, mientras teclea con peculiar agilidad en la computadora sus documentos de trabajo, escucha música, tararea o canta con su hermosa voz, la que le ha permitido alcanzar numerosos premios en concursos de interpretación realizados en La Habana y participar en disímiles actividades culturales comunitarias.
Hace algún tiempo materializó el sueño de convertirse en fotógrafa graduada, gracias al útil y humanista proyecto El arte de los cuatro sentidos que se lleva a cabo en el capitalino municipio Centro Habana.
Las salas de exposición del Palacio de Convenciones han recibido a Nuvia como ponente de interesantes trabajos en eventos científicos de Psicología y de la Federación de Mujeres Cubanas, de los cuales ha emergido con mayor solidez profesional desde su condición de investigadora y de mujer creadora.
La joven máster confiesa que tiene predilección por atender a niños y adolescentes, a los que ha ayudado, desde sus saberes profesionales, para que continúen adelante.
Ella, que solo es capaz de ejercitar el sentido de la vista desde los ojos del alma, no se detiene ni un instante en cuanto a sus sueños y aspiraciones, por esa razón, próximamente, iniciará el curso para el doctorado de la especialidad, a la vez que da pasos firmes en el camino de convertirse en futura cantante profesional.
Enhorabuena, pues le sobran razones y motivaciones para festejar la inmensa obra humanista de la revolución cubana, especialmente desde la educación y la salud pública, de la cual ella es beneficiaría y protagonista a la vez.
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