
Las principales causas de lesiones no intencionales en este período son los traumatismos causados por el tránsito. Foto: Internet
La etapa veraniega que por estos días vivimos suele ser divertida y llena de actividades para pasar en familia, en un ambiente que puede resultar muy feliz, siempre y cuando no olvidemos ciertas medidas de prevención de los accidentes, que dicho sea de paso, no son tan accidentales y pueden ser perfectamente evitables.
Si estamos al tanto de los peligros que pueden correr los infantes, le dedicamos el tiempo necesario y les educamos en el conocimiento y la disciplina, de hasta donde pueden llegar, nos ahorraremos los dolorosos momentos y consecuencias que traen consigo las lesiones no intencionales.
Es indispensable que propiciemos entornos protectores para la infancia y contribuyamos a formar en ellos estilos de vida saludables. Lo primero es saber que les hace más proclives a los accidentes según su edad. En esta ocasión informémonos de las características de los niños de cinco a nueve años.
A esta edad los niños y niñas acuden a la escuela, juegan con otros en parques y calles, realizan sus primeras excursiones en grupo. Siguen siendo curiosos, no son capaces de valorar bien el peligro y los riesgos.
Y como la edad pediátrica se extiende hasta los 19 años, caractericémoslos también a ellos. Este grupo abarca el período de la adolescencia y en estos aparece una característica nueva que condiciona la proclividad a los accidentes; nos referimos a la conducta de “búsqueda del riesgo”, derivada de su afán de aventura y de independencia de los adultos.
Las principales causas de lesiones no intencionales en estas edades son los traumatismos causados por el tránsito, el ahogamiento y la sumersión, las caídas, así como las intoxicaciones y quemaduras; en consecuencia la familia debe trasmitir a sus hijos los consejos que siguen:
En relación con los accidentes en la vía: conocer y respetar las señales de tránsito, no jugar en las vías ni cruzar las calles corriendo; no conducir cansado ni bajo los efectos de bebidas alcohólicas y otras drogas, evitar las distracciones en la conducción de vehículos, no circular en la vía con patines o monopatines, al usarlos en las áreas de juego llevar medios de protección como cascos y rodilleras.
En la condición de peatón: evitar cruzar la calle con audífonos y usando teléfonos móviles; caminar por las aceras, si faltan estas, caminar por el borde de la calzada; antes de cruzar la calle mirar a ambos lados y cruzarlas en línea recta, nunca en diagonal, ni por lugares prohibidos y preferiblemente por el cruce peatonal.
Como pasajero o conductor: usar cinturón de seguridad y casco, según el vehículo en que se transite; no distraer al conductor, no sacar ninguna parte del cuerpo fuera del vehículo. Conducir a la velocidad establecida, tener precaución en superficies resbaladizas, utilizar aditamentos de contención para niños y niñas.
Hasta aquí esta información de promoción de salud adecuada a los días del verano y la prevención de accidentes o lesiones no intencionales en la infancia. ¡Disfrutemos de un verano feliz, sin tener que lamentar las consecuencias de un accidente!
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