
Prevenir el fuego no controlado, combatir sus efectos y aminorar los daños que pudiera causar, debe ser una constante popular para preservar la vida, el medio ambiente y los bienes de la sociedad. Foto: www.radiosantacruz.cu
Prevenir el fuego no controlado, combatir sus efectos y aminorar los daños que pudiera causar, debe ser una constante popular para preservar la vida, el medio ambiente y los bienes de la sociedad.
De ahí la importancia de la recién finalizada Semana Nacional contra Incendios, que en Cuba sugiere una estrategia del Ministerio del Interior y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias para aumentar la percepción de riesgo y la voluntariedad ciudadana, al adoptar medidas de seguridad en el sector residencial y estatal para evitar lamentables pérdidas por los siniestros.
“Un incendio siempre puede evitarse” o “La mejor manera de prevenir es conocer y hacer”, son mensajes reiterativos para la reflexión de niños, jóvenes y adultos acerca del vital significado de involucrarse en la toma de medidas simples, pero a la vez de gran beneficio si se ejecutan de forma cotidiana en los hogares, centros de estudio y de trabajo.
Los incendios pueden originarse por fallas en las instalaciones eléctricas o de combustión en las calderas de las industrias, escapes de combustible, accidentes domésticos en la cocina, juegos de niños con fósforos, velas, materiales o sustancias inflamables, por sólo citar algunas negligencias.
En cualquier caso, lo principal es asumir una cultura más responsable en el modo de decir y hacer, siempre convencidos de que es mejor la prevención antes de ser expuestos a un incendio que puede producir daños muy graves hasta la muerte, debido a la inhalación de humo, quemaduras o por desvanecimiento producido a causa de la intoxicación.
La perenne campaña de comunicación, potenciada hoy por el Cuerpo de Bomberos de Cuba, no sólo alerta sino que también organiza y planifica su Sistema Nacional de Protección contra Incendios, aplicado en diferentes situaciones de desastres, a partir de mayor capacitación de su personal y técnicas novedosas empleadas de acuerdo a las circunstancias.
Los bomberos disponen de vehículos equipados con bombas de agua y extintores para ahogar las llamas, pero además exponen sus vidas para ayudar en otras situaciones de emergencia como: derrumbes, inundaciones, rescate de edificios y otras como accidentes de tránsito, manejo y control de derrames y desastres químicos.
En Cuba, el Grupo de Divulgación del Cuerpo de Bomberos mantiene estrecha relación con periodistas de los medios de comunicación masiva para interactuar en la formación comunitaria, por una cultura dirigida a estimular la autoayuda en situación de riesgo y primeros auxilios, que contribuya a minimizar las pérdidas humanas y económicas producidas por los incendios.

