
Foto: Periódico Escambray.
A 95 años de historia, los universitarios cubanos están conscientes de que todo tiempo futuro tiene que ser mejor, y es que bajo este lema se celebró el I Congreso Nacional de Estudiantes Revolucionarios.
Aquellas jornadas del 15 al 25 de octubre de 1923 y la voz del líder Julio Antonio Mella, hicieron retumbar el Aula Magna de la casi tricentenaria Universidad de La Habana.
Este primer encuentro de estudiantes expresó su reconocimiento a la obra del científico cubano Carlos Juan Finlay y se declaró a favor de la enseñanza científica y experimental.
En él participaron 128 delegados de 33 instituciones en representación de la universidad, centros de enseñanza media, colegios privados y la prensa estudiantil.
Este acontecimiento resultó de gran importancia para el país, porque logró tener un carácter nacional y revolucionario.
Además, se aprobó la fundación de la Universidad Popular José Martí, la cual tenía como objetivo enseñar a los adultos mayores.
A juicio del Canciller de la Dignidad, Raúl Roa García, este foro fue la más alta y perdurable contribución del movimiento revolucionario de 1923 al proceso de la Reforma Universitaria en América.
Sin dudas, el cónclave trascendió el ámbito docente para mirar a la Cuba de su tiempo y más allá de sus fronteras.
En el congreso se analizó el valor de la unidad para la lucha, la resistencia y la victoria, unidad que implica solidaridad y para los cubanos constituye piedra angular de su existencia como nación.
Entre los principales acuerdos tomados en el encuentro estaban la condena a la penetración imperialista en la mayor de las Antillas, a través de la Enmienda Platt, apéndice constitucional impuesto a Cuba por el Gobierno de Estados Unidos, la Doctrina Monroe, y el llamado capitalismo universal.
Asimismo, se pronunció por la realización de una campaña nacional de alfabetización.
La cita fue, del mismo modo, el reflejo de las ideas de unidad y democracia ejemplificadas por los cubanos desde 1868 y el espíritu de los jóvenes de aquella época es inspiración para la juventud, cuando recién se celebran 150 años del inicio de las luchas independentistas.
