
El caballo dicen que tuvo sus orígenes en las praderas del continente asiático pasando luego a Europa y desde allí al África en una peregrinación de millones de años anterior a la aparición del Hombre sobre la Tierra.
Más de 30 vaqueras y vaqueros de La Habana, realizaron este domingo 27 de octubre del 2013, una cabalgata en saludo a la llegada del caballo a América, un hecho que ocurrió en 1493, un año después que el Almirante Cristóbal Colón arribara a nuestras tierras.
Ramón García, presidente de la Sociedad de Amigos de los Equinos, de la Asociación Cubana de producción Animal (ACPA), cuyos miembros promueven estas montadas, comentó que los participantes en el encuantro también homenajearon a los Comandantes Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos , legendarios combatientes de la Revolución Cubana y saludaron el XVIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, que tendrá lugar en Ecuador.
Sobre las 7 y 30 de la mañana, se realizó la partida desde la Ciudad Universitaria “José Antonio Echeverría”, por el tramo de las Seis vías y el recorrido comprendió la presa Niña Bonita, el poblado de Punta Brava, hasta el centro recreativo Kuquine, sitio en el cual efectuaron un acto político y presentaron una conferencia acerca de la historia del Caballo, su llegada a América, razas y la labor de mejoramiento genético que realiza esta sociedad, que, en La Habana cuenta con más de 100 miembros, 22 de ellos criadores de Puras Razas, con premios nacionales e internacionales.
En cuanto al llamado Caballo Americano, se dice que a la llegada de los españoles, no es de sorprender que los indios entendieran que animal y hombre eran dos cosas diferentes y de ahí su miedo, pues no habían visto jamás ninguno.
El investigador Keywords en su artículo: Horses, Native Americans, New Spain, conquest, power, ideology, dice que: “cuando este caballo se encuentra en camino al Nuevo Mundo, se le define como un animal pequeño, ligero, fuerte, con no más de 14 palmos de altura con una cara cóncava arabesca y hocico fuerte. En términos generales, no parecía ser gran cosa, pero era muy inteligente, rápido, fácil de entrenar, pudo criarse hasta en las zonas más agrestes de España, además de poder viajar grandes distancias sin tomar agua. Poseía un gran aguante y podía encontrar alimento aún en el más crudo invierno”.
