La Rampa de El Vedado continúa siendo un sitio acogedor para pasear y escaparse del verano cada vez más caliente de Cuba.
Aunque los presagios del calentamiento global y el deterioro de la capa de ozono también pretenden hacer estragos en la isla caribeña, sin dudas existen espacios urbanos donde las altas temperaturas son soportables en avenidas sombreadas por los árboles frondosos y parques habilitados para descansar y recrearse, en el más amplio sentido de la palabra.
Precisamente y desde los primeros años del siglo XX en La Habana existe esta calzada de especial interés para los jóvenes que transitan el tramo de la calle 23, entre Malecón y L, como uno de esos trayectos preferidos por varias generaciones de cubanos que buscan esparcimiento.
“Rampear” es una expresión del cubanismo habanero promotor de salidas desde la mañana hasta la noche para recorrer las calles, hacer escala en una cafetería, pizzería o restaurante, además de curiosear y decidir por alguna de las tantas instalaciones recreativas que avivan su servicio y la venta de productos durante los meses de julio y agosto.
El Parque El Quijote, en la calle J, es de gran atractivo por la exhibición y venta de literatura nacional y clásicos universales, estimulantes del hábito por la lectura en el período estival, mientras la obra cumbre de Miguel de Cervantes Saavedra y su protagónico alcanzan relieve, a través de la simpática escultura ecuestre de alambrón que posa desnuda sobre el escuálido caballo Rocinante.
La heladería Coppelia, pudiera decirse, es uno de los sitios más visitados por nacionales y extranjeros no solo por su deliciosa y más económica oferta al paladar, sino también por encontrarse cercano al Complejo Cultural Cinematográfico Yara, a hoteles como el Tryp Habana Libre, instituciones culturales como el Pabellón Cuba, entre otros de la moderna ciudad.
De acuerdo a un proyecto urbano que garantiza la vitalidad de La Rampa, varios clubes nocturnos aseguran las cálidas noches habaneras en ambientes preparados para disfrutar, por ejemplo del jazz en La Zorra y El Cuervo u otras variantes de música en vivo y grabada en La Gruta, el más reciente cabaret inaugurado en la zona.
Como lugar de encuentro más visitado de la capital cubana, allí donde finaliza la calle 23 de La Rampa, el malecón habanero se extiende de izquierda a derecha en siete mil metros de un ancho muro de cemento donde las parejas de enamorados, amigos y familias de todas partes convergen en el disfrute de la brisa, el mar que se pierde en lontananza y las relaciones fraternales.
Infinidad de lugares que hacen las delicias de quienes optan por unas vacaciones diferentes, de acuerdo a sus deseos, posibilidades económicas y, sobre todo, el entusiasmo que debe primar para veranear en La Rampa.


