Todo lo bueno que hagamos por el béisbol está justificado

El tema “errores organizativos en la pelota cubana” lo asumiremos en dos áreas: lo que corresponde a todo el país, es decir, nacionalmente, y lo que toca a la provincia y los municipios.

Y comenzamos por la base. Sabemos perfectamente los problemas que afrontamos, la escasez de recursos de todo tipo; pero como el béisbol es la pasión de todo el pueblo, hay que tratar de solucionar todas las dificultades que se puedan erradicar.

Por ejemplo, los campeonatos provinciales deben ser buenos, lo mejor posible. De adecuada duración y con una buena cantidad de juegos para cada uno de los equipos participantes; además, se debe velar por el estado de los terrenos. Así que la organización debe ser excelente en cada uno de los territorios; por lo tanto, cada uno de los municipios tiene que preocuparse y ocuparse todo el año de su equipo o equipos, de los jóvenes, de los escolares. Y decimos esto, porque lamentablemente, creemos que la organización de la base: municipios y provincia, con frecuencia falla. Que se puede y se debe hacer más.

En cuanto a lo nacional, la organización debe fiscalizar y orientar el trabajo de todas las provincias, cada vez más; exigir por la calidad y el mantenimiento de todos los terrenos incansablemente.

Un problema serio es que las Series Nacionales han tenido muchas estructuras. Es cierto, la evolución del deporte ha obligado a cambios en determinados momentos; pero han sido demasiados.

La temporada comienza en octubre, noviembre o diciembre; eso es muy negativo. No hay ninguna regularidad.

No se anuncia con buena anticipación cuándo comenzará la temporada. Eso es malo. Sabemos que se pueden presentar diversos problemas, que obliguen a demorar el inicio de la campaña. Que se digan, y si en algunas ocasiones, hay responsabilidad individual o colectiva, que se analice lo que corresponda a cada uno de los involucrados.

No debe ser que los juegos estén señalados para una hora y un estadio y esto se cambie, como de camisa. Se pueden aprobar los cambios que se consideren favorables para el deporte, para los aficionados, para el espectáculo; pero con la debida información y con adecuada antelación, no deben ser de hoy para mañana.

En fin, estos son algunos de los problemas organizativos, en los municipios, provincias y nación, que afectan al principal espectáculo del país. Ojalá se resuelvan todos o la mayoría.

Todo lo que hagamos por la calidad de la pelota cubana está más que justificado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *