
La lactancia materna se considera la primera vacuna que recibe el niño teniendo en cuenta la cantidad de beneficios que aporta a su desarrollo y a su sistema inmunológico.
La llegada del bebé al hogar supone numerosas interrogantes para la familia cubana, la cual además al ser generalmente vigeneracional, tiene un sin número de opiniones y ejemplos que dar a los nuevos padres. Los que en ocasiones se sienten perdidos y desinformados. ¿Cómo alimentar a mí bebe?
Tras el nacimiento comienza un período crítico en el cual se adoptan unos hábitos alimenticios óptimos para obtener un adecuado crecimiento, evitando así padecer posibles enfermedades relacionadas con la nutrición. La ablactación es el proceso mediante el cual la alimentación del bebé va cambiando gradualmente hasta semejarse a la alimentación de un individuo adulto. Como todo proceso tiene sus reglas bien definidas conocidas como las Reglas de oro de la ablactación:
• Incorporar un solo alimento a la vez. Empezar por pequeñas cantidades y aumentar progresivamente hasta la cantidad deseada.
• Esperar cuatro o cinco días para añadir un nuevo alimento. Para observar la presencia de alergias, cólicos, diarreas entre otros síntomas.
• Dar habitualmente alimentos sólidos antes que los líquidos.
• El esquema de ablactación que se sigue con un niño no debe ser rígido, depende de su estado de salud, si es goloso, enfermo, inapetente, alérgico o prematuro.
• Usar cuchara y taza desde los cuatro meses. Ayuda a estimular el desarrollo psicomotor.
• Ofrecer los alimentos picados, en lugar de molidos, desde el noveno mes. En estos casos el niño participa de forma activa cogiendo los alimentos.
• Si se utiliza leche de vaca o en polvo no dar más de una libra al día. Al no ingerir otro alimento se produce anemia.
• No añadir sal, pero si especies y condimentos.
• No mezclar los alimentos para que aprenda a distinguir diferentes texturas, sabores y olores.
• Cocinar correctamente los alimentos para evitar pérdidas de nutrientes.
• No forzarlo a ingerir grandes cantidades de alimentos.
• No unir la leche junto con la comida, disminuye la absorción del hierro.
Siguiendo las anteriores normas el proceso comienza con la alimentación de forma exclusiva del bebé con leche materna hasta los seis meses de vida. La lactancia materna se considera la primera vacuna que recibe el niño teniendo en cuenta la cantidad de beneficios que aporta a su desarrollo y a su sistema inmunológico. A partir del quinto mes de vida ya los padres comienzan a notar cambios en el comportamiento de sus hijos. Cambia el ritmo de sueño y aumentan sus necesidades energéticas, a partir de los seis meses comienza su primera dentición. Comienza con jugos de frutas naturales diluidos a partes iguales con agua hervida y sin endulzar.
A los ocho meses el espesor de las comidas puede cambiar, generalmente realiza cuatro comidas diarias. Ya puede digerir las carnes rojas y blancas no magras, cereales sin gluten viandas, yema del huevo cocida y cítricos. Ya le han salido algunos dientes, se le puede dar pequeños trocitos de alimentos, blandos para que los pueda intentar masticar. El bebé duerme menos que en meses anteriores pero sigue necesitando dos siestas durante el día, una por la mañana y otra un poco más larga después de comer. Las pastas o dulces que se le brinden deben ser sin huevos debido a que su estómago aún no está preparado para digerirlo completo.
A partir de los diez meses se le puede alimentar con helados sin huevo, mantequilla, queso crema, gelatina. Empieza a beber en vaso. Al principio se recomienda darle un vaso antigoteo diseñado especialmente para niños. Al año ya puede comer el huevo completo, embutidos, enlatados y chocolate. Con esto su esquema de alimentación ha concluido. Su sistema digestivo es maduro y está capacitado para digerir cualquier tipo de alimento.
Le hemos brindado un esquema de alimentación, el cual en condiciones ideales debería ser seguido por todos los padres. No obstante como dicen las reglas siempre depende de la salud del niño y de sus propias características por lo que consulte siempre a su médico y no olvide la lactancia materna le garantiza un bebe hermoso y sano.
