Gancho es una palabra casi emblemática, con muchos significados y expresiones relacionadas que pueden asombrarnos cuando dejamos de verlas como algo común y las analizamos detenidamente, sobre todo aquellas que bajo ese análisis no parecen tener sentido.
Veamos, por ejemplo, alguien que habla por teléfono –puede que por un celular– y de pronto dice “me colgó”. Sabemos que lo que sucedió en realidad fue que su interlocutor dio por terminada la comunicación sin previo aviso, pero lo que se interpreta literalmente es algo bien distinto ¿Me colgó? ¿Con un gancho? ¿Por qué parte de mi cuerpo? Puede que esa persona, físicamente, esté muy lejos ¿cómo pudo colgarme?
El origen de la expresión se remonta a los albores del teléfono, con aquellos aparatos de pared montados en un cajón de madera, que tenían el micrófono fijo en la caja y el auricular que se colgaba de un gancho metálico que accionaba el interruptor para interrumpir la transmisión.
Después de eso vinieron los teléfonos de mesa, más modernos, y al mecanismo accionado por el peso del manófono seguimos llamándole gancho, aunque no tuviera forma curva ni nada parecido, y a la acción de interrumpir la comunicación seguimos diciéndole “colgar”.
En aquellos teléfonos de pizarra –o directos–, cuando la operadora no respondía prontamente, moviámos repetidamente el mecanismo hasta que salía en el otro extremo de la línea la voz irritada de la telefonista: “Mi’jito no me des tanto gancho que me vas a romper la pizarra”.
En los teléfonos móviles no existe nada que se parezca a un gancho, ni forma alguna en que se pueda colgar algo de su estructura; sin embargo las frases “me colgó”, “le colgué”, “cuélgame” o “te voy a colgar” continúan utilizándose.
Sin embargo hay otros ganchos, más allá del utensilio con forma curvada como las letras J o S que usamos en las grúas y en los comercios para colgar las piezas de carne fresca.
Hace años, cuando a una persona se le desprendía algún órgano interno y lo sometían a una intervención quirúrgica para fijárselo, se decía que le habían puesto un gancho: “Oye, mira, allá va fulano… ¡Pobrecito, tiene un gancho en el riñón!” y en la mente radiográfica se formaba inmediatamente la imagen de la víscera atravesada por un reluciente gancho de carnicería.
Está el gancho que se da en el boxeo, que puede ser al hígado, al estómago o al mentón. Este nadie quiere recibirlo, como tampoco aquel que se necesitaba para impedir que uno de los riñones terminara en el calcañal. Pero si usted es de esas personas que disfrutan dándose puñetazos con un prójimo tendrá que acostumbrarse a recibir, de vez en cuando, uno de esos golpes curvos.
En el baloncesto hay un tiro al aro que se hace con el brazo curvado sobre la cabeza que también lleva ese nombre.
Hay un gancho comercial, ese en el que lo convence para que compre el botellón grande de agua en lugar del pomo de medio litro que usted necesita para calmar la inminente sed. “Es que, a mililitros por centavo, este le sale más barato”, le argumentan; o aquel anuncio de televisión en que una preciosa actriz con una larga boquilla en la mano y rodeada de humo azuloso le incita: “Fume cigarros Rancaño, los que no hacen daño”… ¡Mentira!
En el comercio está también el cómplice del vendedor, que se mezcla entre el público como un cliente más para convencer a los incautos de comprar algo que no necesitan o no tiene calidad. A ese individuo también se le llama gancho.
Tenemos esa característica de algunas personas para convencer a los demás, ese carisma, ese don de gentes que los convierte fácilmente en líderes o conquistadores: “Oye, fulanito anda con tres novias al mismo tiempo… nada, es que tiene gancho para las mujeres”.
Por último, del gancho provienen las locuciones enganchado y engancharse. Usted puede estar enganchado con una telenovela, con una mujer u hombre que le gusta mucho, con un deporte o con la lectura de un libro; todo eso está bien mientras no se convierta en obsesión malsana.
Lo que si no es recomendable en absoluto es engancharse con la droga, con el alcohol ni con el cigarro, por muy Rancaño que sea.

