La Biblia del Diablo o Código de Satanás fue definido como “sencillamente inexplicable” por Christopher de Hamel, un estudioso profesor de la universidad de Cambridge.
El texto, elaborado a principios del siglo XIII, está contenido en 75 kilogramos de pergamino y se adjudica al monje Herman, o German –conocido también como el Recluso–, del monasterio de de Podlažice, ubicado en Chrudim, centro de la actual República Checa.
La leyenda recoge que el religioso fue condenado a ser emparedado vivo por una grave falta contra las reglas monásticas y para escapar del cruel castigo se comprometió a crear, en una sola noche, la más monumental obra histórica que conociera la humanidad y que honraría al monasterio.
Se cuenta que, ante la sobrehumana tarea, el fraile solicitó la ayuda del mismísimo Príncipe de las Tinieblas, quien aceptó gustoso, poniendo como condición que su imagen debía aparecer en una de las páginas.
El libraco, conocido como Codex Gigas, que en latín significa libro grande, está redactado en ese idioma; está iluminado con tintas roja, azul, amarilla, verde y oro, tanto en las letras capitales como en otras partes del texto; mide 92 centímetros de largo, 50,5 de ancho y tiene un grosor de 22 centímetros con sus 624 páginas, se cree que hechas de piel de burro y algunas de ellas ocupadas totalmente por ilustraciones, también en colores.
El volumen, que desde su creación ha inspirado temor, fue considerado en su época como la octava maravilla del mundo, se conserva en excelente estado y ha sido robado en varias ocasiones, vendido y comprado y convertido en botín de guerra.
Ha pasado a través de cientos de personas a causa de una supuesta maldición que lo fuerza a viajar sin descanso, desde los dueños del monasterio hasta ser recogido por los suecos que invadieron el gobierno de Rodolfo II, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, y que entregaron la obra como presente a su reina, Cristina.
También visitó los Estados Unidos y según algunas fuentes retornó a Praga, donde se encuentra en estos momentos, aunque otras ubican al libro en la biblioteca de Estocolmo, Suecia; en cualquiera de los casos seguramente bajo estrictas medidas de protección. Sin embargo puede ser descargado de Internet en formato PDF.
El Codex contiene la versión Vulgata* de la Biblia con excepción de los Hechos de los Apóstoles y el Apocalipsis; el texto completo de la Chronica Boemorum (Crónica checa), de Cosmas de Praga; remedios medicinales; encantamientos mágicos; dos trabajos del historiador judío Flavio Josefo (las Antigüedades judías y La guerra de los judíos); las Etimologías, del arzobispo San Isidoro de Sevilla; varios tratados sobre medicina, del médico Constantino el Africano; un calendario; una lista necrológica, y otros textos.
Como suele suceder en estos casos, al libro se le atribuyen poderes malignos. De hecho, el monasterio en que fue escrito tuvo que venderlo para obtener algún dinero porque afrontaba serios problemas financieros y la institución similar que lo compró al poco tiempo se vio en una situación idéntica.
También se dice que Rodolfo II, después de hacerse dueño del Codex, se volvió loco y tuvo que ser declarado no apto para gobernar y desterrado por su propia familia.
*La Vulgata es una traducción de la Biblia hebrea y griega al latín, realizada a en el año 382 de nuestra era, por Jerónimo de Estridón. (Nota del autor)

