Crónica de lunes: amor en red

Diseño: Gilberto González García

Las redes sociales, sobre todo Facebook, brindan múltiples posibilidades; entre otras la de que surja el amor entre dos de sus abonados, aunque no sea un sitio específico para buscar pareja.

Una de esas historias de amor nacida en la Internet es la de un hombre al que llamaremos “él” y una mujer a la que denominaremos como “ella”. Es una historia real en la que solo se han omitido los nombres para proteger sus identidades.

Todo empezó cuando ella vio la foto de él y solicitó su amistad, a lo que él respondió sin demora al ver la foto de ella, pues quedó inmediatamente cautivado por su belleza, su alegre sonrisa y sus chispeantes ojos, así que se atrevió a ponerle un “me gusta” a la fotografía.

Al siguiente día ella le envió un mensaje con un lacónico “Hola” y él respondió de igual manera. Entonces ella escribió “Me gustó tu foto del perfil” y él, ni corto ni perezoso, respondió “A mí también me gustó la tuya. Tienes una bella sonrisa ¿Cómo la consigues?”.

La mujer agradeció el cumplido y respondió que la lograba mirando a la vida de forma positiva “¿De dónde eres?”, preguntó entonces él, “Brasileña, pero vivo en Portugal”, “Eso justifica tu belleza, porque las mujeres de Brasil son preciosas”. Ella demoró en contestar y él pensó que la había molestado, por eso insistió tratando de cambiar el tema “Pero entiendes muy bien el idioma español”, “No lo entiendo, estoy usando el traductor de Google, por eso demoré en contestar” ¡Alabada sea la tecnología!

Así fueron haciéndose mutuas preguntas y proporcionándose respuestas: ¿A qué te dedicas? ¿Qué música te agrada? ¿Cuál es tu color preferido? ¿Qué comida te gusta más?

Entre preguntas y respuestas siguieron los requiebros de él y palabras de agradecimiento de ella. Luego llegó la pregunta imprescindible, aunque inesperada: “¿Eres casado?”, “No ¿y tú?”, “Divorciada”. Y continuó creciendo la relación, poco a poco, día a día, mensaje tras mensaje, pregunta tras pregunta; intercambiando fotografías, canciones y poemas, hasta llegar a frases como “te amo”, “eres especial para mí”, “quiero ser tu esposo” “ya no podría vivir sin ti” y otras de tal profundidad y peso.

¿El final de la historia? No ha llegado, todavía ella y él continúan intercambiando mensajes con palabras amorosas, fotografías, videos, emoticonos y stickers. Ella quizás no sea divorciada ni él soltero. Puede que ese amor que parece tan real no sea más que una fantasía y nunca se llegue a saber la verdad. O quizás todo sea cierto, pero ellos nunca logren encontrarse en persona para intercambiar las caricias y los besos que tantas veces se prometieron.

Tan cerca y tan lejos, tanta pasión circulando en la red, convertida en impulsos eléctricos, viajando desde Suramérica hasta Europa en cuestión de segundos gracias la magia de los bits ¿Es bueno? ¿Es malo? Eso depende de la perspectiva desde la cual se mire.

Puede que estos dos seres estén llenando con esos diálogos los vacíos que tienen en sus almas, mitigando algún fracaso amoroso, una relación que no cuajó, el dolor de un desengaño o de una infidelidad.

Hay otros muchos casos en los que se entablan conversaciones parecidas, casi siempre iniciadas por mujeres que viven en condiciones precarias, carentes de recursos, en países pobres, y están buscando una pareja que las saque de tal situación. En algunos casos puede que eso las lleve a caer en manos de malandrines que comercian con personas.

También pueden iniciar una relación sin retroceso con hombres violentos y abusadores. En algunos casos pueden encontrarse dos personas de sentimientos puros, como los protagonistas de esta historia, pero que por falta de recursos nunca lleguen a concretar su amor.

Así es la vida en el mundo virtual, una jungla llena de intenciones, buenas o malas, de verdades y mentiras, de fotos retocadas, de confesiones sinceras o estafas sentimentales, realidades y falsedades escondidas entre unos y ceros. En fin… la vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *