Crónica de lunes: extraterrestres

Las fuerzas armadas y del orden público estuvieron a punto de asaltar el "platillo volador". Eran tiempos convulsos y los militares no tenían repararos en disparar. Foto tomada de Isla al sur

Las fuerzas armadas y del orden público estuvieron a punto de asaltar el “platillo volador”. Eran tiempos convulsos y los militares no tenían repararos en disparar. Foto tomada de Isla al sur

Lo que parecía un encuentro cercano de tercer grado quedó al descubierto como un choteo criollo encaminado a la propaganda comercial cuando la puerta del supuesto platillo volador se abrió y de su interior salieron los artistas más famosos de la época mientras se escuchaba el tema Los marcianos llegaron ya.

Fue una idea de los directivos de la cervecería Cristal y del canal cuatro de la televisión con la intención de aumentar las ventas de cerveza y la audiencia de la televisora y ocurrió en 1955, el 28 de diciembre, día de los inocentes, fecha en que se acostumbra a hacer bromas.

Claro, las cosas no salieron del todo bien, puede que hayan tenido que abrir antes del tiempo previsto el platillo de 12 metros de diámetro y cuatro de altura, porque al parecer “olvidaron” avisar a las autoridades competentes y la supuesta nave estuvo a punto de ser asaltada por las fuerzas armadas y del orden público. Pero para cuando eso ocurrió ya la presencia de la supuesta nave espacial había levantado un inmenso revuelo en La Habana con la consiguiente cobertura de prensa.

Quienes asistieron al acontecimiento –exceptuando a los militares– conservaron la ecuanimidad, pero ¿qué ocurriría en la actualidad si de pronto amaneciera en algún rincón de Cuba una inmensa estructura metálica con forma de plato, con ventanillas iluminadas, y de su interior, en lugar de Rosita Fornés y Armando Bianchi, comenzaran a salir hombrecillos grises?

Cuba no ha estado exenta de avistamientos de objetos voladores no identificados, e incluso de aterrizajes y abducciones, según reportan varias publicaciones no oficiales de Internet.

El primer fenómeno a nivel mundial considerado el avistamiento de un ovni ocurrió el 24 de junio de 1947, cuando el piloto Kenneth Arnold vio lo que parecían nueve aparatos con forma de plato, volando en formación y a gran velocidad, cerca del monte Rainer, en el estado de Washington.

Lo que parece ser un platillo volador, fotografiado accidentalmente en 1942 sobre una calle de Hopeh, China. Foto: Wikipedia

Lo que parece ser un platillo volador, fotografiado accidentalmente en 1942 sobre una calle de Hopeh, China. Foto: Wikipedia

Pero unos años antes, en 1942, una enigmática fotografía tomada en la localidad de Hopeh, en China, muestra un objeto con forma de sombrero suspendido a cierta altura sobre la calle.

Sin embargo, ya desde siglos antes se reportan fenómenos que en esos tiempos eran atribuidos a causas sobrenaturales.

El primer avistamiento de un ovni reportado en Cuba ocurrió en la primavera de 1950 en Matanzas, según escribe el periodista de Radio Reloj, Noel Martínez Martínez, quien relaciona una serie de avistamientos y hasta raptos de personas. Algunos de esos fenómenos fueron documentados por la prensa.

Posiblemente el más difundido fue el que ocurrió el domingo 15 de octubre de 1995, a las 9:00 a.m. (9:00 hora de Cuba) cerca del poblado de Torriente, en la provincia de Matanzas. Según informó Adolfo Zárate, un campesino de 74 años, presenció el aterrizaje, en su finca, de un objeto con forma de platillo, del tamaño de un auto pequeño y con una cabina. Del interior descendió un ser con apariencia humana, vestido con traje semejante a camuflaje y con careta, quien tomó muestras del suelo o de la hierba. Luego el aparato despegó tras una detonación y se perdió dejando la hierba aplastada.

Yo mismo, cuando tenía 11 o 12 años fui testigo de un extraño fenómeno, al que nunca atribuí origen extraterrestre, pero que quedó sin una explicación convincente y que nunca se repitió.

Era esa hora en que ya el Sol se ha perdido tras el horizonte, pero todavía una luz difusa se esparce en la bóveda celeste. Primero se levantó sobre el horizonte (hacia este) lo que parecía una bengala común y corriente, dejando atrás una estela de humo; luego se detuvo a cierta altura y un objeto como esos artilugios de vapor que se usan en laboratorios para estudiar la termodinámica comenzó a girar dejando dos espirales de un humo verdoso y luminiscente que se fueron ampliando hasta ocupar una gran área del cielo.

El fenómeno duró varios minutos y para cuando terminó y los espirales se hubieron disipado ya había oscurecido, quedando por largo tiempo, en lo que había sido la trayectoria inicial del objeto, un rastro de luz verdosa como el fuego de San Telmo.

Fenómeno observado por el autor

Fenómeno observado por el autor

Al día siguiente una escueta información del Instituto de Meteorología atribuía esa luz a un fenómeno de ionización del aire, pero del objeto giratorio y los espirales de humo nada se dijo.

Yo nunca he sido como el agente Fox Mulder de los Expedientes X que “quiere creer” (I want to believe). Más bien soy escéptico acerca del tema de las incursiones extraterrestres, a pesar de toda una serie de eventos y evidencias que los “mulderianos” proponen como pruebas. No obstante mi incredulidad, no pierdo la esperanza de vivir mi encuentro cercano, aunque sea de primer grado, y confío en tener a mano en esa oportunidad mi cámara fotográfica.

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