Crónica de lunes: las canciones infantiles

Diseño; Gilberto González García

Diseño: Gilberto González García

La infancia es una etapa muy bonita de la vida, al menos para aquellos niños que tienen resueltas sus necesidades básicas y en su inocencia ven todo lo que los rodea como un mundo maravilloso por descubrir, por eso no resulta difícil escribir canciones para ellos.

Pero hay algunas letras de canciones infantiles que no hay quien las entienda, mucho menos un infante al que le falta mucho por aprender. Si usted se pone a analizar esas letras se dará cuenta de que no tienen ni pies ni cabeza.

Por ejemplo, esa que tiene tantísimos años y que en todo ese tiempo nadie ha podido descifrar su significado: “Alánimo, alánimo, la fuente se rompió; alánimo, alánimo, volverla a componer. Urí urí urá, la reina va a pasar, la de “alante” corre mucho y la de atrás se quedará”.

Vayamos por partes. Primero ¿qué cosa es “alánimo”? Pudiera ser “al ánimo”. Haciendo una abstracción mental combinada con meditación budista y relajación hinduista, hasta casi llegar al Nirvana, pudiera pensarse que la expresión está infundiendo ánimo al interlocutor para que sea capaz de asimilar la terrible noticia que viene luego: “la fuente se rompió”.

Esa puede ser una gran tragedia en un pequeño poblado donde, si se rompe la fuente, se quedan sin agua. Pero si es la fuente donde se sirve la ensalada ya el problema no es tan serio, solo que ese día tenemos que servirnos los nutritivos vegetales en otra vasija (si no es que estaban dentro de la fuente cuando ésta se rompió).

Ahora bien, si la fuente que se rompió es la de Juanita, porque llegó al término de su embarazo. ¡Albricias, un nuevo ser que llega al mundo! En este caso la única preocupación es buscar rápido un vehículo para llevarla al hospital materno o, en el peor de los casos, buscar a la comadrona.

Ahora la otra frase parece virarlo todo al revés: “volverla a componer”. Claro, si es la fuente de la plaza hay que arreglarla rápido pues se corre el riesgo de morirse de sed. Si es la de la ensalada, no hay remedio, mejor botarla y buscarse otra. Pero, si es la de Juanita ¡a quién se le ocurrió la peregrina idea de mandarla a componer!

Hay una cuarta posibilidad, si lo que se rompió fue la fuente de alimentación de la computadora… ¡prepare el bolsillo!

A esta incógnita de la fuente le siguen otras palabras que no aparecen en el más detallado de los  diccionarios y que nosotros no intentaremos entender a riesgo de que se nos quemen los fusibles: “urí, urí, urá”.

Después anuncia que la reina va a pasar ¿Será que la encargada de reparar la fuente de agua, o la de la computadora se llama Reina? ¿Será una camarera que viene a traernos una nueva fuente de ensalada? ¿Será la comadrona que viene a atender el parto de Juanita?

Para remachar el clavo nos dicen que la de “alante” corre mucho y la de atrás se quedará; es obvio ¿no? Pero si la que va delante y que llega primero, no sabe reparar fuentes, ni servir ensaladas, ni atender partos, y la de atrás, que viene con el último aliento, es la que sabe, no queda más remedio que esperar por ella.

Se dice que encargaron el análisis de la letra de esa canción a Jean-François Champollion, el que descifró los jeroglíficos de la piedra Rosseta y, el pobre, no dio pie con bola.

Veamos este otro ejemplo: “Estaba la pájara pinta, sentada en su verde limón”. No parece que un limón sea un asiento muy cómodo que digamos, aún para una pájara pinta.

O este otro: “Pin Pon es un muñeco muy lindo y de cartón, se lava la carita con agua y con jabón”. Si el muñeco es de cartón no puede lavarse la cara con agua, porque se le desbarataría y se convertiría en un “descarado”.

En la actualidad las canciones infantiles están cayendo en desuso –al menos en Cuba– donde se ha puesto de moda el reggaetón en las fiestas de niños tanto como en las discotecas. Entonces, puede ser que en un cumpleaños se escuchen temas con letras como estas: “Tú eres una bruja, una descará”, o bien “Mala hoja, yo te voy a enseñar lo que es gozar”.

Si el reggaetón está de moda, está bien; que se use en fiestas infantiles, puede ser. Pero es hora ya de que los compositores vayan pensando en hacer algunos con letras apropiadas para los infantes y, por favor, que sean textos que se entiendan.

2 thoughts on “Crónica de lunes: las canciones infantiles

  1. Orlando López Morales

    Estamos de acuerdo, más que de moda el reguetón hizo su entrada triunfal en mentes y cuerpos de los cubanos, pero no para nuestra dicha, todo lo contrario. Las niñez y la inocencia nuestra está sufriendo un agresión total, primeramente dentro del seno familiar, para repetirse en escuelas y centros sociales, ya las canciones infantiles con su encanto, parecen no formar parte del vocabulario de nuestros niños y jóvenes, es una verborrea decadente y una repetición sin contexto de coros de temas eróticos y sexuales de personas que no se ocupan del mensaje que están trasmitiendo: violencia, ira, enojo, erotismo. queda entre dicho si podemos regatonear con nuevas fórmulas para los niños.

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  2. Mario Marti-Brenes

    “ALANIMO, ALANIMO LA FUENTE SE ROMPIÓ” SE REFIERE A LA LOCUCION “AL ALIMÓN”

    La locución sustantiva al alimón[cuasi popular en Espana] significa ‘conjuntamente’ e implica colaboración, por lo que se aconseja no emplearla como mero sinónimo de simultáneamente.
    Si todos rompimos la fuentes todos la vamos a componer.

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