Crónica de lunes: los juguetes

Montaje: Yelemny Estopiñán

Montaje: Yelemny Estopiñán

Al hombre, tratando de hacerle un mimo a su esposa, se le ocurrió decirle: “Tú eres mi juguete”. Ella le respondió airada: “¿Esa es la importancia que yo tengo para ti?” y por más que él trató de explicarle, estuvo varios días durmiendo en el sofá.

En realidad el hombre no está muy desacertado, más bien mal interpretado, porque la palabra juguete suele asociarse con algo secundario, un entretenimiento que puede abandonarse en cualquier momento sin que a uno lo asalten los remordimientos.

Pero ¿se ha puesto a pensar usted en la importancia que tienen estos en la vida de los niños y en el desarrollo de la humanidad? Los animales juegan; los depredadores suelen incorporar objetos en esos juegos, como lo hace el gato con el ovillo de estambre.

No es por pura diversión ni para provocar la ternura en su dueño; está practicando sus artes de cazador. Asimismo, en los humanos, los juguetes ayudan a fomentar habilidades que les serán útiles en su adultez.

En infinidad de casos los infantes crean un apego especial por un juguete, como el clásico animal de peluche sin el cual no pueden conciliar el sueño y que llevan a todos los lugares. Por eso, el hombre del relato que sirve de pretexto a esta reflexión no está tan desacertado, su compañera es algo imprescindible, algo que se cuida con esmero.

Es cierto que no siempre los pequeños cuidan sus juguetes, es sabido que en muchos casos los desarman solo para ver qué tienen por dentro.

Los juguetes tienen una larga historia, ya en Babilonia, en el Egipto faraónico y en la Grecia antigua los usaban como entretenimiento.

Sería interesante saber qué objetos pudieron utilizar los niños prehistóricos con ese fin, porque cualquier cosa puede convertirse en juguete gracias a la imaginación.

En los campos de la Cuba prerrevolucionaria era común que se usaran dos botellas, puestas una junto a la otra y unidas con pedazo de madera por sus golletes para simular una yunta de bueyes; también una botella envuelta en un trapo podía ser una muñeca; un palo a manera de caballo, otro palo podía ser una espada, y una yagua de palma real ser un trineo para desplazarse velozmente colina abajo.

Madres, con un poco más de recursos, podían proveer a sus hijas de muñecas de trapo con ojos de botones y una sonrisa bordada con hilo rosado.

Vísperas del 6 de enero, Día de los Reyes Magos, todos los niños soñaban con encontrar bajo sus camas el juguete deseado, traído desde Arabia a lomos de camellos por Melchor, Gaspar y Baltasar; habían luchado durante el año para ser merecedores de ello y esa noche habían dejado su carta para los míticos soberanos orientales, acompañada por la vasija con agua y el puñado de hierba para los camellos.

Sin embargo, no pocas veces los esperaba el desencanto de no encontrar nada y en el mejor de los casos descubrir un artículo de menor costo que el pedido.

Claro, no era así en todos los casos; los niños de las familias acomodadas podían despertar con una bicicleta nueva, la muñeca que hablaba o aquel trencito eléctrico que los padres tuvieron que importar de los Estados Unidos para poder complacer a su hijo, aunque éste no se hubiera portado tan bien.

El apóstol de la independencia cubana, José Martí, habla de juegos y juguetes en la revista La Edad de Oro. Por ejemplo, dedica un cuento a una pobre muñeca negra que la niña prefiere a pesar de que sus padres la colman de juguetes valiosos, o del sable dorado que regalan al niño rico en el cuento Bebé y el señor don Pomposo, mientras la niña pobre del poema Los zapaticos de rosa no puede darse el lujo de tener un juguete, pues su madre no tiene dinero ni para comprarle unos zapatos.

Martí, en su infinita sabiduría expresó que “desde los juguetes del niño, se elaboran los pueblos”.

Y los adultos ¿usamos juguetes? Por supuesto que sí, aunque no siempre de la misma forma que lo hacen los pequeños. Además, muchas personas mayores guardan alguno de sus juguetes de infancia como verdaderos tesoros ¿no lo hace usted, estimado lector?

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Juguete: Enciclopedia colaborativa online EcuRed

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