Crónica de lunes: zambumbia, de la bebida a la música

Caldosa cubana. Foto: periódico Venceremos

“Oye, esta zambumbia que cocinaste no hay quien se la coma ¡sabe a rayos!”

Claro, porque la zambumbia (o sambumbia) puede ser una comida mál preparada, en especial cuando está compuesta por una mezcla de varios elementos. Por eso, en México, zambumbia es sinónimo de revoltijo.

Pero la caldosa –comida tradicional cubana que se hizo popular a partir de una canción– pudiera, en ese sentido, considerarse una zambumbia y sin embargo una caldosa bien condimentada es nutritiva y apetitosa ¡quién podría negarlo!

A la caldosa usted puede echarle cualquier cosa que tenga a mano; viandas como la papa, la yuca, el ñame o el boniato le caen muy bien, sobre todo este último, porque le agrega un saborcito dulzón. También puede ponerle calabaza y maíz tierno. Sin embargo, hasta ahora, a nadie se le ha ocurrido ponerle fideos ni granos.

En cuanto a las carnes, aunque en la canción se insiste en el poder revitalizador de la caldosa de Quique y Marina “porque tiene una gallina”, se le suele agregar carne de cerdo.

Resulta que cuando se inventó la caldosa ya en Cuba existía un platillo parecido: el ajiaco, que por su heterogénea composición sirvió al sabio etnólogo Fernando Ortiz como comparativo de la riqueza que exhibe la cultura cubana.

Pero, volviendo a la zambumbia, en la nación azteca, específicamente en el estado de Ixtapan del Oro, se confecciona una bebida con ese nombre, que ya era conocida en el siglo XVIII. Para su elaboración se muele cebada y se pone a fermentar en agua durante cuatro o cinco días y luego se endulza con miel o piloncillo, que no es más que lo que en Cuba llamamos raspadura, el jugo de la caña de azúcar desecado al fuego.

Cuba tiene también su bebida con ese nombre. Según el eminente geógrafo Esteban Pichardo, es probablemente originaria de África y se confecciona fermentando una mezcla de agua y melado de caña (mieles residuales que se obtienen durante la fabricación del azúcar). En una de sus variantes puede contener ají picante y en ese caso se conoce también como frucanga.

Zambomba. Foto: EcuRed

Pero resulta que la zambumbia es, además, un instrumento musical. Mejor conocido como zambomba, puerco o marrano. Consta de una caja de resonancia cubierta con un parche de cuero al que se adiciona una varilla de madera.

La caja de resonancia suele estar elaborada a partir de un güiro seco, un cilindro de madera y hasta una botija de barro.

El sonido se produce al frotar la varilla de madera que transmite sus vibraciones al parche de cuero y estas son amplificadas por la caja de resonancia. Para que suene mejor, la varilla suele empaparse en agua o jugo de caña azucarera.

Los nombres de marrano y puerco se deben a que el sonido del instrumento es muy similar al gruñido de esos animales.

Aunque sus orígenes son inciertos, se cree que es oriundo de la región que hoy ocupa el Congo, de donde fue llevado a España por los esclavos secuestrados en esa localidad africana.

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