Crónica de lunes: ¡Aplaudan, que me gusta!

Diseño: Gilberto González García. Imagen: Ilustraciones Gratis

Diseño: Gilberto González García. Imagen: Ilustraciones Gratis

Muchas veces escuchamos decir a los artistas que su mejor retribución son los aplausos de los espectadores y algunos lo demuestran a menudo cuando actúan para la comunidad sin percibir remuneración. Y es que el acto de batir las manos demuestra admiración y respeto.

No se sabe desde cuándo los seres humanos aplaudimos conscientemente, pero parece ser casi un acto reflejo pues los bebés chocan las palmas de las manos de manera espontánea antes que alguien se tome el trabajo de enseñarlos y puede que ese acto reflejo venga de más atrás, desde nuestros ancestros antropoides, pues algunos primates también lo hacen.

Se sabe que los seres civilizados palmotean como muestra de aprobación o entusiasmo desde hace tanto tiempo, y la costumbre está tan extendida, que se pierde en la niebla de la historia.

Sin embargo se sabe que en la antigua Grecia se mostraba aprobación a las obras teatrales vitoreando y aplaudiendo, mientras que los romanos demostraban su entusiasmo chasqueando los dedos o batiendo los faldones de sus togas y aplaudían de dos formas diferentes: con las palmas de las manos ahuecadas o planas según el nivel de aprobación que desearan demostrar.

Cuando concluían las obras en el teatro romano, el protagonista gritaba ¡Valete et plaudite! (Algo así como “esto merece aplaudir”) y la audiencia respondía batiendo palmas. A menudo los aplausos eran pagados. El emperador Nerón pagaba a casi cinco mil “aplaudidores” para sus apariciones en público. Sería bueno saber si alguno de ellos hizo resonar las palmas de sus manos cuando vieron arder Roma.

En el siglo XVII, chiflar, pisotear y aplaudir era lo correcto para mostrar aprobación a un espectáculo, lo que se acostumbraba también en las iglesias luego de un sermón brillante o un coro bien afinado, pero en poco tiempo los clérigos prohibieron esa práctica por considerarla irreverente, y no era para menos.

La palabra aplaudir (del latín applaudere) como forma de comunicación no verbal de masas, es un indicador de la opinión media relativa del grupo completo.

Se cree que el aplauso sustituye a la palmadita en la espalda que se brinda al que ha concluido con éxito una tarea. En el caso de los artistas, resulta casi imposible que cada uno de los numerosos espectadores les palmeen la espalda y como sustituto se hacen chocar ambas manos.

Más tarde, las personas contratadas para infiltrarse en las audiencias en los teatros y aplaudir a cambio de la entrada gratuita fueron conocidas con la palabra francesa claque1 que en la actualidad ha sido sustituida por la inglesa fan2.

Los psicólogos afirman que los aplausos satisfacen la necesidad humana de expresar una opinión y da a la audiencia la sensación de participar. Por eso palmeamos al compás de la música, aunque esta práctica también es inducida por los cantantes.

Los aplausos descontrolados pueden ser perjudiciales en medio de un espectáculo y demostrar una falta de ética. Por eso han habido cierto número de intentos de restringirlos. Por ejemplo, los teatros de Berlín prohíben el aplauso durante el espectáculo y antes de la bajada del telón y en las competencias de tenis se guarda silencio durante los lances y solo se aplaude cuando alguno de los contrincantes hace un punto.

Es frecuente que los políticos y artistas son aplaudidos antes de empezar sus discursos o actuaciones en reconocimientos de sus logros anteriores, y los oradores suelen ser interrumpidos por aplausos cuando pronuncian algún concepto relevante.

aplausoLos sordos también aplauden, solo que el aplauso es una manifestación sonora y ellos no pueden escuchar, por lo que hacen es alzar las manos y moverlas en el aire, expresando su aprobación.

Entonces, después de haber leído este trabajo, si les pareció bien ¡Apláudanme, que me gusta!

1 Claque, parece ser, precisamente, la onomatopeya del sonido de las manos al batir.
2 Fan también es la forma coloquial de abreviar la palabra fanático.

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