Hoy, cuando la red de redes, el correo electrónico y la experiencias virtuales dominan nuestra vida, son millones las personas que desconocen el desarrollo del correo tradicional hasta nuestros días y mucho menos el lugar destacado que determinados animales han tenido en este proceso.
La utilización de animales para la entrega de correspondencia es muy antigua y se puede encontrar en las primeras civilizaciones, sólo que para exclusividad de los gobernantes.
Son varios los animales que han tenido participación en el desarrollo del correo moderno, posterior a la aparición del sello adhesivo en 1840, en diferentes partes del mundo.
Tal vez el animal más conocido en esta función sea el caballo, que durante años fue utilizado en todo el planeta para transportar correspondencia.
Su presencia se puede constatar en las principales rutas de correo de Europa y América mediante el sistema de postas, primero con jinetes individuales y luego tirando de coches o diligencias que permitían transportar mayor cantidad de correspondencia.
Las primeras rutas establecidas, antes del surgimiento del sello de correos, eran de uso exclusivo de los gobiernos y sus aparatos militares, como el servicio que existió en 1274 en la Liga Hanseática entre las principales ciudades de la misma así como con los castillos fortificados que servían para proteger a los mercaderes.

En Estados Unidos de América existió, entre 1860 y 1861, el servicio llamado Pony Express, servicio rápido de mensajeros a caballos que mediante el sistema de postas llevaban la correspondencia desde el río Missouri hasta la costa del Pacífico.
Son numerosos los países que han hecho emisiones postales para reconocer el aporte de los equinos en el desarrollo de su sistema postal.
Canadá emitió en 1927 un sello para entrega especial, por valor de 20 centavos, como parte de la Emisión conmemorativa de la Confederación, donde se reflejan diversas etapas del correo. Éste muestra a un jinete a caballo al lado de un tren y de dos aviones que sobrevuelan una montaña.
En 1963, para conmemorar el bicentenario del primer servicio regular de correos entre Québec, Tres Ríos y Montreal, se emitió un sello para correo ordinario por valor de cinco centavos que muestra las tres ciudades unidas en un mapa y un jinete a caballo.
Estados Unidos, por su parte, emitió en 1940 un sello para correo ordinario por el 80 aniversario del sistema Pony Express.
En 1960, por el centenario de ese acontecimiento, emitió otro sello, que refleja a un jinete de los utilizados en ese servicio así como la ruta del mismo, y un sobre entero postal que lleva impreso el mencionado sello.
Recordemos que en filatelia se denomina entero postal al sobre, sobre carta o tarjeta postal que llevan impreso un sello o, en su defecto, las palabras o símbolos que lo autorizan a circular por los mecanismos de correo establecidos según el servicio que presten: interno, internacional, expreso, etc.
Pasan de 20 los países que reflejan al caballo, tanto llevando un jinete como tirando de una diligencia postal, en diversas etapas de su servicio de correos, pudiendo mencionarse, por vistosas y bien diseñadas, emisiones de Australia, Cuba, España, antigua Unión Soviética, Sudáfrica e Iraq.
Un sello español muestra el Cursus Publicus, creado por Augusto, primer emperador romano, a inicios de nuestra era, para el transporte de correspondencia. Ese sistema desapareció al caer el imperio romano.
La otrora Unión Soviética emitió en 1987 un sello por valor de cuatro kopecs, como parte de una emisión para correo ordinario de cinco valores, que muestra la modalidad del correo usando caballos para su distribución
A pesar de los adelantos de nuestra era y debido a lo escabroso de algunas partes montañosas de Sichuan y el Tibet, en China, de Nepal y hasta en el área de Supai, del Gran Cañón de Arizona, en los propios Estados Unidos, aún se ofrece el servicio de correos utilizando los mensajeros a caballo.
Por eso, si no queremos considerar otras razones, solamente por sostener el servicio de correos hasta la aparición de los vehículos de motor, el ferrocarril o el avión, los nobles brutos se han ganado el derecho de sobrevivir y nos piden que hagamos todo lo posible por protegerlos y cuidarlos.

