Cincuenta años más libres

La Victoria de Playa Girón en la Filatelia CubanaCuando el último invasor fue capturado en abril de 1961 en las arenas de Playa Girón, los cubanos comenzaron a decir que aquella batalla los había hecho más libres, algo corroborado 50 años después.

Aún antes de que los combatientes rebeldes dirigidos por el Comandante en Jefe Fidel Castro llegaran a esta capital luego de la huída del dictador Fulgencio Batista -el 31 de diciembre de 1958- ya los órganos de inteligencia estadounidenses intentaban abortar el triunfo revolucionario.

Hay evidencias de sobra que muestran cómo se fraguaron diferentes planes para obstaculizar la consolidación del nuevo proyecto social.

Y a medida que se ponían en vigor nuevas leyes que beneficiaban al pueblo trabajador, Washington arreció las actividades desestabilizadoras contra Cuba.

Crecieron los sabotajes, las quema de cañaverales, los ataques desde el exterior a pueblos costeros y la organización de bandas armadas, fundamentalmente en la región montañosa central país.

La Victoria de Playa Girón en la Filatelia CubanaAl fracasar las acciones anteriores, Estados Unidos puso su mayor esperanza en la organización de una brigada mercenaria para invadir el país.

Estaba integrada por seguidores del depuesto régimen, afectados por las leyes revolucionarias, esbirros e hijos de quienes ostentaron el poder durante la dictadura batistiana (marzo 1952- diciembre 1958).

Contando con todo el apoyo logístico, de entrenamiento, de inteligencia y combativo del Pentágono y la Agencia Central de Inteligencia (CIA), los ataques comenzaron el 15 de abril de 1961 con el bombardeo simultáneo a los aeropuertos de San Antonio de los Baños y Ciudad Libertad, en la Habana, y el de Santiago de Cuba.

La intención era destruir en tierra los pocos medios combativos aéreos del Gobierno Revolucionario para garantizar el éxito posterior de un desembarco.

En el entierro a las víctimas de este ataque, Fidel Castro declaró el carácter socialista de la Revolución Cubana y alertó de la inminencia de una invasión.

Los milicianos participantes en aquel sepelio partieron del capitalino Cementerio de Colón hacia sus puestos de combate.

La invasión naval comenzó en la madrugada del 16 de abril de 1961 por Playa Girón (Bahía de Cochinos) en la Ciénaga de Zapata, en sur de Cuba.

Los mercenarios pretendían ocupar una cabeza de playa a la cual se trasladaría un llamado “gobierno en el exilio”, que sería reconocido inmediatamente por Washington y la Organización de Estados Americanos (OEA).

Solamente 72 horas duró esta épica batalla en la cual el pueblo cubano, dirigido personalmente por su Comandante en Jefe, frustró todas las aspiraciones de los invasores y sus jefes estadounidenses.

Ni bajaron de las lomas del Escambray los integrantes de las bandas armadas para unirse a los invasores, ni los defensores se pasaron de bando, ni el pueblo se alzó en masa contra el Gobierno Revolucionario, como le hicieron creer los instructores de la CIA a los mercenarios.

La Victoria de Playa Girón en la Filatelia CubanaEl costo para Cuba fue muy alto pues perdió a más de 100 de sus mejores hijos en esta batalla, pero infligió la  primera derrota a fuerzas militares de Estados Unidos en el hemisferio occidental.

Fue por eso que, a partir de entonces, este país antillano pudo decir, con toda razón, que comenzaba a vivir más libre que antes.

Un hecho tan significativo como éste no podía pasar inadvertido por la filatelia cubana.
La primera emisión postal se hizo en 1962 para conmemorar el primer aniversario y consta de tres sellos que muestran a una pareja de milicianos, uno con la bandera cubana y el otro con un fusil en alto, observando a un buque y a un avión mercenarios en llamas.

En 1964 se hace una nueva emisión, también de tres valores para correo ordinario, donde se destaca el que muestra las actividades de la Escuela de Pescadores Victoria de Girón, una de las obras erigidas en aquel escenario después de la invasión mercenaria.
Por el quinto aniversario la emisión constó de cinco valores para correo ordinario, debiéndose destacar de ella tres sellos por su gran significación histórica.

El de dos centavos reproduce la ya en ese momento famosa foto de Fidel Castro descendiendo de uno de los blindados utilizados para combatir a la fuerza mercenaria. El sello de tres centavos exhibe a dicho buque en llamas.

En tanto, el de 10 centavos muestra a un joven miliciano, representante de los niños-hombres que manejaron las piezas de artillería anti-aérea, con su fusil FAL en ristre.
A partir de entonces se han conmemorado con nuevas emisiones cada cinco años las acciones heroicas de la batalla de Playa Girón, como se conoce en Cuba, y la declaración del carácter socialista de la Revolución, destacándose tres de ellas.

La de 1996 tiene como fondo la bandera cubana y presenta un brazo sosteniendo una metralleta de origen checo, muy utilizada en esa batalla, en cuyo cañón hay un pedazo de la tela de enmascaramiento empleada en los uniformes de los mercenarios.

Similar diseño presenta la emisión del 2006 pero con un fusil checo M-52, otra de las armas de infantería utilizada en esa batalla por los milicianos defensores de la soberanía, con bayoneta calada y en esta el trozo de tela de los mercenarios.

Por su parte, la emisión del 2001 es una reproducción del cuadro Bombardeo del 15 de abril, del afamado pintor cubano Servando Cabrera, el cual muestra el dolor por las pérdidas humanas ocasionadas por esa criminal acción.

Al introducir a las nuevas generaciones en el estudio de la historia a través de la filatelia, estas piezas cobran relevancia pues permiten reproducir a grandes rasgos los días de dolor y gloria vividos por quienes medio siglo después ya peinan canas.

Sin embargo, no importa la diferencia de edades y vivencias, pues jóvenes y adultos coinciden hoy en que desde aquellos hechos los cubanos han sido un pueblo más libre.

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