La capacidad de amar del Apóstol

Leonor Pérez Cabrera, madre de José Martí.

Leonor Pérez Cabrera, madre de José Martí.

Al decir de nuestro José Martí, Héroe Nacional Cubano: “La capacidad de amar es la única que hace grande y feliz al hombre”. Detengámonos, pues en el ejercicio pleno de la capacidad de amar del apóstol, específicamente hacia su madre.

El primogénito y único varón de la familia Martí Pérez, que estaría compuesta además por siete niñas, disfrutó desde sus primeros pasos por la vida, de una extraordinaria afinidad y tierna empatía con Doña Leonor, su progenitora.

Durante su niñez temprana es la amantísima madre, la compañía inseparable del pequeño José Julián. Ella le transmite la ternura y la fantasía que anidarán en su alma para toda la vida, potenciando al futuro poeta.

El primer documento escrito por Martí, que quedó para la posteridad, es la carta a su madre desde Hanábana, con sólo nueve años. En ella junto al apego por la naturaleza del suelo que lo vio nacer, muestra su inmenso amor y fina sensibilidad hacia la autora de sus días.

En medio de la traumática experiencia del Presidio Político, envía aquella emblemática fotografía, desde la que nos mira, con el grillete atado a su pie, y en la dedicatoria expone:

“¡Mírame madre, y por tu amor no llores

Si esclavo de mi edad y mis doctrinas

Tu mártir corazón llene de espinas

Piensa que nacen entre espinas, flores!”

José Martí en el presidio

José Martí en el presidio

En cada momento y lugar tiene José Martí Pérez tiempo y espacio para evidenciar su inmenso amor a la mujer de cuyo seno nació. En algún instante el expresa que ella se duele en la cólera de su amor del sacrificio de él, y parece reclamarle cuando enfatiza: “¿Y por qué nací de usted con una vida que ama el sacrificio?…”

Antológica es sin duda su carta cuando está a punto de partir para Cuba en pos del sacrificio supremo por la independencia:

“Madre:

Hoy es 25 de marzo, en vísperas de un largo viaje pienso en usted, yo sin cesar pienso en usted”.

He aquí la confesión de hijo amantísimo, que siempre se siente en deuda con la madre y protagoniza por analogía un drama similar al de su personaje Abdala, porque Patria es para él la suma de todos los amores.

Si ejercitas e inculcas en tus niños, adolescentes y jóvenes como nuestro Héroe Nacional el ejercicio de la capacidad de amar que es la única que hace grande y feliz al hombre entonces estás multiplicando a Martí entre nosotros.

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