Regalo de José Martí a su amigo Mercado

Cristo ante Pilatos: cuadro del pintor húngaro expresionista Mihály Munkácsy

Cristo ante Pilatos: cuadro del pintor húngaro expresionista Mihály Munkácsy

Cristo ante Pilatos es el título del cuadro del pintor húngaro expresionista Mihály Munkácsy que impresionó grandemente al Héroe Nacional de Cuba José Martí al verlo expuesto en la Ciudad de Nueva York como parte  de la colección que presentó el artista en esa ciudad en la última década del siglo XIX.

El licenciado Regino Sánchez Landrián, especialista principal del Museo Fragua Martiana, de la capital cubana, donde se conserva la pieza destacó  que fue tal la motivación de Martí  por el realismo que le trasmitía la escena plasmada en el lienzo, que compró una reproducción la cual envió desde Nueva York  al distrito Federal de México a su entrañable amigo Manuel Mercado.

Se trataba de lo siguiente: según los Evangelios, Jesús fue apresado por un grupo de hombres armados, por orden de Caifás y los sumos sacerdotes. Solicitaron a Pilatos que le ejecutara, ya que la pena capital sólo podía ser aplicada por los romanos. A pesar de no hallarlo culpable, Pilatos deja que el pueblo decida entre liberar a un preso de nombre Barrabás o liberar a Jesús. El pueblo liderado por los sumos sacerdotes escoge la liberación de Barrabás y la crucifixión de Jesús. Ante esa decisión Pilatos se lavaba las manos para indicar que no quería hacer parte de la decisión tomada por la muchedumbre.

fragua-martiana-cubaEl mejor crítico de  la obra, dijo el también profesor de la Universidad de La Habana, fue el propio Martí quien escribió sobre ésta una crónica que le publicó el periódico La Nación de Buenos Aires. Apuntó que la pieza que  se conserva incrementa su valor ya que es una de las cinco que quedan en el Mundo.

La llegada del cuadro

Señala Landrián que fue traído a la Isla en la década del 40 por el último vástago de la familia, nombrado Ernesto Mercado, quien residió en La Habana hasta su muerte en el mes de octubre de 1962; él se desempeñó como bibliotecario de la Fragua Martiana institución a la que donó el valioso cuadro que constituye parte de las reliquias que atesora el Museo.

La Fragua Martiana alberga actualmente uno de los museos de mayor valor histórico de La Habana y se encuentra en el sitio que en el siglo XIX ocupaban las canteras de San Lázaro. Martí era adolescente cuando fue condenado a trabajos forzados en estas canteras (1871) por haber enjuiciado a un condiscípulo cuando se enteró que intentaba formar parte del Cuerpo de Voluntarios que respondían a España. Se ubicaban en aquellos tiempos en calle Príncipe entre Hospital y Espada y el sector en el cual trabajó Martí se identificaba con La Criolla, apuntan fuentes consultadas.

Estatua de Martí preso en la cantera de San Lázaro, Museo Fragua Martiana

Estatua de Martí preso en la cantera de San Lázaro, Museo Fragua Martiana

Fue allí donde se forjaron los ideales y la personalidad de este patriota cubano, que si bien estuvo condenado a seis años, gracias a la gestión realizada por su padre pudo recuperar su libertad a los pocos meses y fue desterrado a España. La construcción del museo que actualmente funciona en el lugar, culminó en el año 1951 y se inauguró oficialmente el 28 de enero de 1952. A partir del año 1984 es además Sede de la Cátedra Martiana de la Universidad de La Habana.

En el año 1953, con motivo de celebrarse los 100 años del nacimiento de Martí, se llevó a cabo en este lugar la gran Marcha de las Antorchas. Su nombre -La Fragua Martiana-, hace referencia a las palabras pronunciadas por Martí en un trabajo sobre Guatemala: “Una escuela es una fragua de espíritus: ¡ay de los pueblos sin escuelas! ¡ay de los espíritus sin temple!”.

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