El Parque Lenin: un espacio de preferencia para los habaneros

Es el Parque Lenin un complejo recreativo cultural que posee una notable arquitectura ligada al paisaje. Foto: Yaimara Becerra/Tribuna de La Habana

Es el Parque Lenin un complejo recreativo cultural que posee una notable arquitectura ligada al paisaje. Foto: Yaimara Becerra/Tribuna de La Habana

Es el Parque Lenin un complejo recreativo cultural que posee una notable arquitectura ligada al paisaje el cual forma parte de una propuesta paisajística para el sur de la provincia de La Habana.

Su objetivo es fomentar la recreación sana de la población y aumentar el escaso índice de áreas verdes per cápita heredado de épocas anteriores.

Fue concebido en 1969, durante una visita que hiciera Fidel Castro a la vecina presa “Ejército Rebelde“, en aquel entonces en fase de terminación.Antes del triunfo de la revolución, en marzo de 1952, cuando Fidel conversó con los campesinos de la zona en casa de “La Gallega” (Josefa Yánez), aseguró que en esas tierras, se edificarían escuelas y otros proyectos.

Entonces Celia Sánchez se unió junto a un grupo de compañeros para materializar estas ideas. Luego de un fallido primer intento, se internaron en la maleza en una segunda travesía, para dar inicio al proyecto. Aunque las primeras obras comenzaron a funcionar desde 1971, no fue hasta el siguiente año que quedó fijada su inauguración. De esta forma Celia se convirtió en el alma de la creación de esta importante obra.

El sistema constructivo fue diseñado por el arquitecto Juan Tosca con la participación del ingeniero Pimpo Hernández en la comprobación de los análisis estructurales. Todos los elementos fueron fabricados en una planta externa y posteriormente trasladados a su lugar definitivo.

El Restaurante Las Ruinas con un vitral emplomado diseñado por René Portocarrero, se levantó sobre los restos de una edificación que existía en el área seleccionada. En su arquitectura se destacan los elementos prefabricados de ortogonal geometría que se superponen unos a otros formando diversas tramas espaciales.

Por su parte el Restaurante La Faralla, fue diseñado por los arquitectos Juan Tosca y Selma Soto con el empleo del mismo sistema constructivo que el del Restaurante “Las Ruinas”. Fue concebida como un restaurante de autoservicio al cual se accede por una amplia escalinata de losas prefabricadas.

Asimismo el Restaurante Los Jagüeyes, también de autoservicio, fue proyectado por Andrés Garrudo y Thelma Ascanio, se encuentra levantado sobre un basamento de la piedra local. La instalación es abierta, sin paredes macizas y permeables a los alrededores.

El Parque Lenin también cuenta con un Acuario que fue concebida para peces de agua dulce, y su diseño original en forma de espiral permitió su localización en un terreno relativamente pequeño.

En este proyecto la arquitecta Thelma Ascanio no empleó el sistema constructivo utilizado en el resto de las edificaciones del parque, y en su defecto creó otra gama de componentes prefabricados para darle forma de caracol. Las peceras ocupan una pared de la senda mientras que la otra queda matizada por vitrales.

Quizás una de las edificaciones más atractivas de esta instalación lo fuera el anfiteatro con un escenario flotando sobre el embalse de agua que centra el complejo. Proyectado por Hugo D´Acosta y Mercedes Álvarez, esta obra constituyó un tributo tropical a los anfiteatros griegos y romanos. Los asientos para el auditorio fueron construidos con bloques de piedra caliza tallada en forma de sillas y butacas, y entre ellos crecía la hierba en forma controlada a modo de ambientación natural. El escenario flotante constituyó en su momento una novedad, ya que era una balsa metálica, con tecnología teatral, construida por primera vez en el país.

Entre otros espacios se encuentran El Rodeo, proyecto de la arquitecta Rita María Grau; la remodelación de una vivienda para Casa de Infusiones concebida por Mario Girona; y la remodelación para diversos usos de otras casas existentes en la zona, por parte de la arquitecta Sara Blumenkranz.

El Palacio Central de Pioneros Ernesto Guevara, diseñado por Néstor Garmendía, con la colaboración del ingeniero Mario Durán; y el monumento a Lenin de 1984, del escultor soviético Lew Kerbel con la participación del arquitecto Antonio Quintana, entre otras.

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