La Habana no es una ciudad desértica, la vegetación está presente por doquier dando un toque más de belleza y en muchas ocasiones hasta de solemnidad cuando se trata de árboles enormes y centenarios que guardan los parques, flanquean las avenidas y –como escribiera el Poeta Nacional, Nicolás Guillén– parecen orar en el camposanto.
En esta página podrá el visitante deleitarse con algunas imágenes tomadas por el inquieto lente viajero del autor en sus andanzas por esta ciudad maravilla que cumple hoy 497 años de fundada ¡Ojalá que la sombra de estas plantas refresque su mirada y brinde paz a su espíritu!














