Los habaneros todavía tenemos una gran deuda con Emilio Roig de Leuchsenring, considerado el primer historiador de la ciudad, y es la de profundizar en su inmensa obra como investigador, como antiimperialista, martiano, periodista y fundador; darla a conocer a un nivel más amplio que el académico y de esa manera propiciar que las nuevas generaciones conozcan mejor a La Habana y Cuba, el espíritu y valores nacionales y a personajes costumbres y sucesos de antaño.
No voy a hablar de su biografía que se encuentra ampliamente detallada en Internet, pero aprovechando que hoy se celebra aniversario de su nacimiento –La Habana 23 de agosto de 1889–, a nuestros coterráneos habría que contarles que fue un gran compilador de datos históricos y hechos de la capital cubana, fuente nutricia primaria de la que se han valido el doctor Eusebio Leal Spengler, quien se reconoce como su continuador, y su grupo de colaboradores, así como otros estudiosos.
No son muy conocidos algunos hechos notables en los cuales el doctor Roig dejó su impronta más allá de las publicaciones en las cuales participó activamente y sus maravillosas conferencias, consideradas por Leal como más trascendentes que el periodismo que ejerció.
En 1935 se le nombró como historiador de la ciudad y en ese mismo año, creó la oficina homónima.
El Primer Congreso de Historia, fue organizado en 1940 por la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales, dirigida por Roig, quien ya podía mostrar avances relevantes en su trabajo investigativo.
Indiscutiblemente fue el propulsor de la creación del Museo de la Ciudad (1941-1942), donde se guardan las Actas Capitulares del Cabildo de la Ciudad, que datan de 1550 y fueran rescatadas por él para legar al país. Por cierto, hoy sitio que conserva su despacho y uno de los más visitados en La Habana Vieja.
Vale destacar que cada 27 de noviembre, en la famosa acera del Louvre, en el hotel Inglaterra, se realiza un acto que recuerda y rinde homenaje a los siete estudiantes de medicina, mandados a fusilar por las autoridades coloniales españolas; pero igualmente se le otorga reconocimiento Nicolás Estévanez Murphy, militar español que asqueado de ese acto vil de su Gobierno protestó en ese lugar en el momento de la ejecución. Este acto que ya es tradición, se debe a Emilio Roig.
Según escribe el doctor Eusebio Leal, historiador actual de la ciudad, hay otro hecho relevante que desconocemos: “Logró colocar en la Plaza de Armas el monumento a Carlos Manuel de Céspedes, desplazando el del abominable monarca Fernando VII al que consideraba una pieza de museo”.
Hay mucho que conocer de este insigne hombre, fundador también del Grupo Orígenes, quien tuvo amistad con los más sobresalientes patriotas e intelectuales cubanos como Julio Antonio Mella y Pablo de la Torriente Brau y denunció la política imperial de Estados Unidos con respecto a Cuba.
Nadie mejor que Leal, que se reconoce humilde discípulo de Roig y ha sido su apasionado y eficaz continuador, para definir su legado, aún por descubrir: “Sin el legado (de Roig), es imposible hacer, por lo menos para mí, absolutamente nada. Roig es, y será siempre el eterno y paradigmático historiador de la ciudad de La Habana. No hay otro ni podrá haber ninguno que reúna sus cualidades, no hay nadie que lo pueda hacer, porque el tiempo que le tocó vivir formó en él a un hombre entre dos siglos, un hombre de excepción, un caballero de la palabra, temible en la polémica, amigo de todas las causas justas, mirado siempre con sospechas por todos aquellos que lo escuchaban en la tribuna o en la escritura, y ese es el legado”.


Asimismo agradecio a Rusia la condonacion del 90 por ciento de la deuda contraida por Cuba con la extinta Union Sovietica y el respaldo constante a los esfuerzos por la liberacion de los cinco cubanos antiterroristas, encarcelados y condenados en Estados Unidos por defender a su pais de acciones violentas.
Asimismo agradecio a Rusia la condonacion del 90 por ciento de la deuda contraida por Cuba con la extinta Union Sovietica y el respaldo constante a los esfuerzos por la liberacion de los cinco cubanos antiterroristas, encarcelados y condenados en Estados Unidos por defender a su pais de acciones violentas.