
Hotel Nacional de Cuba, buque insignia de la hotelería cubana y con una rica historia, además de su valor arquitectónico. Fotos: Gilberto González García
La Habana, es rica en arquitectura de diversos estilos y tendencias. Además tiene lugares que atesoran recuerdos de valor histórico, patrimonial o simplemente resultan interesantes o curiosas, aparte de su belleza.
Al arribar a sus 497 años se mantiene joven y hermosa como una dama de abolengo que se niega a todo trance a mostrar su verdadera edad.
Recorrer esos sitios en una sola galería resulta poco menos que imposible. No obstante, hemos querido mostrar algunos captados por un lente inquieto y viajero. Esperamos que se deleiten igual que el fotógrafo cuando las tomó.
La Alameda de Paula, lugar preferido por los habaneros de la época colonial para salir a pasear y tomar el fresco traído por la brisa marina. Es seguro que uno de esos habaneros fuera el niño José Martí, los domingos después de acompañar a sus padres a la misa en la cercana iglesia de San Francisco de Paula.
Los edificios habaneros muestran un amplio abanico de estilos arquitectónicos.
Calle adoquinada de La Habana Vieja. La capital cubana conserva algunas de sus calles pavimentadas de esta forma como en tiempos coloniales, no solo en el Centro Histórico donde se conservan así como parte del patrimonio, también en el El Vedado se pueden ver algunas.
La Calle de Madera se encuentra frente al Palacio de los Capitanes Generales, sede y residencia de los gobernantes en tiempos de la colonia, hoy convertido en el Museo de la Ciudad. Conocida en aquella época como calle Tacón, porque el capitán general Miguel Tacón y Rosique mandó a pavimentarla así para que el ruido de los carruajes no perturbara su siesta.
Cruz verde, una de las 14 que marcaban el recorrido que se hacía en La Habana Vieja como parte de la celebración del Via Crucis. Esta es la única que queda y se conserva como parte del patrimonio de la ciudad.
El hospital Freyre de Andrade, otra muestra de exquisita arquitectura y uno de los más antiguos hospitales públicos de La Habana, aunque en sus inicios no ocupaba este edificio sino otro de madera ubicado a una cuantas calles del actual. En este hospital falleció el famoso cantante cubano Benny Moré.
Palacio Municipal de Guanabacoa, levantada para albergar el ayuntamiento, hoy sede del Gobierno de ese territorio.
Lonja del Comercio, un importante edificio de La Habana Vieja. Fue levantada en un lugar habitual de reunión de comerciantes y propietarios, pues en esa área se ubicaba la Lonja de Víveres, fundada en 1878 cerca de la Aduana, y donde los comerciantes examinaban productos y acordaban precios.
Plaza y basílica menor de San Francisco de Asís en La Habana Vieja. La basílica menor es hoy una de las más importantes salas de conciertos de La Habana, gracias a su excelente acústica. Contiguo se encuentra el convento de San Francisco de Asis, hoy museo y cuyo campanario es visita frecuente de turistas nacionales y extranjeros.
Plaza de la Catedral, sin dudas uno de los sitios más emblemáticos de La Habana. Lo que quizás muchos no sepan es que se levantó sobre un terreno cenagoso. Antes existía allí una plaza que, por esa característica, era nombrada Plaza de la Ciénaga.
El Templete… no podía faltar porque está construido junto a la ceiba donde se celebró la primera misa y el primer cabildo (reunión del ayuntamiento), fecha que se considera como la fundación de la villa de San Cristóbal de La Habana, hoy capital de Cuba. Este no es ya el árbol original, pues aquel enfermó y tuvo que ser sustituido.
