
Fachada del Palacio de Aldama, hoy sede del Instituto de Historia de Cuba. Foto: Oficina del Historiador de la Ciudad
En La Habana de casi 500 años de fundada los elementos del clasicismo francés irrumpen en palacios como el de Aldama, desde 1987 sede del Instituto de Historia de Cuba.
Representativo del derroche de creatividad de las construcciones de 1840, fue el ingeniero dominicano Manuel José Carrera el diseñador de la edificación y de su singular fachada principal, abarcadora de una cuadra completa muy transitada, desde la calle Amistad entre Reina y Estrella, cercano también a una de las más populosas arterias comerciales de la capital isleña.
Atravesar la vetusta mansión de arquitectura monumental permite acceder al mayor exponente del estilo neoclásico en la urbe capitalina, donde todo estuvo pensado para brindar el confort necesario en los dos pisos de la casa-vivienda del acaudalado español Domingo de Aldama y Arréchaga, así como de su hija Rosa, casada con el eminente polígrafo Domingo del Monte, hombre que ejerció notable influencia en la cultura nacional.
Actualmente patrimonio arquitectónico de la ciudad, el recinto fue declarado también Monumento Nacional el 9 de junio de 1949.
En la esencia estilística del movimiento que dio origen a esta construcción predominan las grandes dimensiones de su salón comedor, diseñado para recibir a más de 100 personas; el portal tiene una altura de dos plantas, que abarca el bajo y el entresuelo; posee una columna con arquitrabe que vino a sustituir a las típicas arcadas árabes y lo sitúan en el estilo dórico monumental.
Pero además, un entablado superior es sostenido por capiteles bellamente decorados, típico de las construcciones neoclásicas, aunque posee algunos elementos del barroco y el renacimiento.
Y allí entre paredes y columnas de cantería de imponente solidez, son atesorados momentos claves del desarrollo intelectual de la Cuba revolucionaria, como centro de investigación y desarrollo reconocido por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, así como por el resultado de la fusión de varias instituciones que precedieron al Instituto y a la Casa Editora Historia, fundada en el 2011, acontecimiento de su tipo sin precedentes en el país.
De esta forma, el propósito de la Editorial del Instituto de Historia es publicar todos los hechos significativos y provinciales antes del 2020, para confirmar la rica presencia histórica de la isla Grande, dada a conocer también en el pasado y presente de La Habana.
