17 de diciembre de 1975: un congreso histórico

Foto: Cubadebate

El miércoles 17 de diciembre de 1975 fue trascendental, se iniciaba el primer congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), y para proyectar el futuro, se evaluarían los 16 años transcurridos desde enero de 1959.

Fidel Castro Ruz, en su condición de primer secretario del Comité Central del PCC, leía el informe ante los delegados e invitados de Cuba y de otros pueblos y partidos del mundo.

Comenzó, tras la bienvenida a los presentes, por la lectura emocionada de la fundamentación histórica de la Revolución Cubana en la que ratificaba una vez más que en Cuba solo ha habido una revolución, la que inició Carlos Manuel de Céspedes el 10 de octubre de 1868 y lleva adelante nuestro pueblo en estos instantes.

De inmediato reconoció el extraordinario esfuerzo realizado por el pueblo cubano en la construcción de la sociedad socialista, en titánico enfrentamiento al bloqueo económico, comercial y financiero y agresiones de otro tipo de los Estados Unidos.

A continuación, pasó revista a los principales acontecimientos protagonizados por los cubanos bajo la conducción de los dirigentes de la Revolución y del Partido.

Desfilaron por el escenario del teatro Karl Marx, en voz de Fidel, el triunfo de la Revolución, las leyes de Reforma Agraria y Urbana, la nacionalización de las compañías norteamericanas, la Crisis de Octubre, la Campaña de Alfabetización, la contundente victoria de Playa Girón y la declaración del carácter socialista de la Revolución.

Con un profundo análisis crítico y autocrítico se detuvo en temas económicos, exponiendo que se hacía imprescindible saltar por encima del voluntarismo, la improvisación, la indisciplina laboral y el desconocimiento sobre los métodos efectivos para la planificación, dirección y control de la economía con el fin de avanzar con mayor agilidad.

Del magno evento emergieron tesis, resoluciones y acuerdos que sentarían las bases para una nueva etapa de la Revolución. Allí se acordaron, la nueva división política y administrativa, el proceso de institucionalización de la sociedad que abarcaba el nacimiento de los órganos del Poder Popular.

También se aprobaron resoluciones relativas al trabajo político e ideológico con las nuevas generaciones, a la elaboración del anteproyecto de Constitución Socialista de la República de Cuba y a la política exterior de la nación, entre otros temas vitales de la sociedad y del Estado cubanos.

Se trazaba así sobre la base de una profunda valoración de lo realizado desde el triunfo de la Revolución hasta ese momento, el futuro de la nación para los próximos cinco años.

Al mismo tiempo, se transitaba de la etapa de provisionalidad del proceso revolucionario hacia la institucionalidad que consolidaría las estructuras políticas y gubernamentales del país, contribuyendo a su más efectiva y ágil inserción en el escenario internacional, del mundo bipolar de entonces, en el que predominaba una correlación a favor del socialismo y de los fuerzas progresistas.

Gracias a la previsión del PCC y al liderazgo de Fidel, las instituciones que emanaron del primer congreso se han mantenido contribuyendo a consolidar la Revolución que ha salido victoriosa, aun en medio del controvertido mundo actual.

Nuestro Partido, fuerza dirigente y superior de la sociedad y el Estado, se consolida como garante de la unidad de los cubanos en torno a la Revolución de Fidel y de Raúl, tras su séptimo congreso en el que el líder histórico, a manera de peculiar despedida, vaticinó que el pueblo de Cuba vencerá. Acontece ahora la continuidad generacional actual del proceso revolucionario en el poder.

A la distancia de 43 años, los cubanos mantenemos el espíritu que caracterizó al primer congreso del Partido. Saltamos por encima del complejo escenario internacional, nos mantenemos fieles al legado de José Martí y de Fidel Castro, protagonizamos el proceso de debate popular sobre el proyecto de nueva Constitución, cumplimos misiones de colaboración internacionalista, ganamos en la Organización de Naciones Unidas la batalla contra el bloqueo yanqui y seguimos adelante en pos de un socialismo próspero y sostenible y de un mundo mejor, que es posible, según expresara el líder histórico de la Revolución.

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