A 64 años de la excarcelación de Fidel Castro y los moncadistas

Momento en que los moncadistas salieron del presidio de la Isla de Pinos. Foto: Internet

Momento en que los moncadistas salieron del presidio de la Isla de Pinos. Foto: Internet

Tras cumplir más de dos años de injusto y cruel encierro en Isla de Pinos*, gracias a la intensa presión popular, manteniendo la fidelidad a sus principios, salían de la cárcel Fidel Castro y los demás moncadistas aquel 15 de mayo de 1955.

Veintiséis meses después del amañado juicio, y con motivo de las próximas elecciones presidenciales, con las que Fulgencio Batista pretendía dar cierto matiz de legalidad a su régimen golpista, se había anunciado una Ley de Amnistía para los presos políticos, que excluía a los asaltantes al cuartel Moncada.

Sin embargo, al darse cuenta que crecía cada vez más entre los cubanos la simpatía hacia el joven abogado y sus compañeros de causa, el propio dictador insinuó en un discurso la posibilidad de incluirlos a cambio de que ellos renunciaran públicamente a la lucha armada.

La respuesta que le llegó desde la prisión fue categórica: “No queremos amnistía al precio de la deshonra”. Así lo declaró el Comandante en Jefe en un artículo publicado en la revista Bohemia, la de mayor circulación en Cuba, con fecha 27 de marzo de 1955.

En esa oportunidad, venció la presión popular que fue capaz de doblegar la terquedad del gobierno tiránico, a lo que se sumó que Batista calculó que sería mejor liberarlos y luego hostigarlos para que se vieran obligados a abandonar el país.

Bajo esas peculiares circunstancias, el 15 de mayo los asaltantes al cuartel Moncada salieron en libertad y a bordo del barco pinero abandonaron la isla del presidio.

Fue durante la breve travesía que se acordó nombrar a la organización revolucionaria Movimiento 26 de Julio, para homenajear a los caídos, continuando la lucha hasta lograr la libertad de la nación.

Numerosos familiares, amigos y simpatizantes fueron a su encuentro y los recibieron con gran emotividad, como a verdaderos héroes.

Nueve días después ya la policía había acusado a Raúl Castro, con el pretexto de que realizaba actividades subersivas, mientras que el 15 de junio al producirse la explosión de una bomba casera en el habanero cine Tosca, fue encausado por participar en esa acción.

Como las provocaciones no cesaban, Fidel Castro le indicó que solicitara asilo político en la Embajada de México y que viajara hacia ese país, por lo que Raúl se convirtió en el primero que llegó a la patria de Benito Juárez.

En julio de ese propio año viajó Fidel, quien antes de salir, declaró públicamente que en Cuba estaban cerradas todas las vías para llevar a cabo la lucha política normal y que no quedaba otra opción que retomar la experiencia de los patriotas de 1868 y 1895.

La promesa fue cumplida poco después y a 64 años de aquella excarcelación, hoy el pueblo cubano disfruta de los beneficios de un país libre y soberano, que, contra todas las agresiones posibles, sigue en pie como aquellos moncadistas, con los principios más firmes que el Turquino.

*Isla de Pinos: Así se le denominó, hasta el 2 de agosto de 1978, al actual municipio especial Isla de la Juventud. (Nota del Editor)

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