Con un acto político cultural se rememoró en el municipio de 10 de Octubre en La Habana, los hechos ocurridos el 8 de noviembre de 1958, cuando en horas de la madrugada un grupo de batistianos irrumpió en el Apartamento 5 del edificio situado en Goicuría 523, esquina a O’Farril, en la Víbora.
La historia volvió de golpe para recordar el desigual combate que sostuvieron cuatro jóvenes luchadores de la clandestinidad, pertenecientes al Movimiento 26 de Julio con esbirros de la tiranía batistiana.
Ángel Ameijeiras Delgado (Machaco); Pedro Gutiérrez (Pedrito); Rogelio Perea (Rogito) y Norma Porras (Gina), fueron sorprendidos e iniciaron un brutal combate hasta agotar todas sus municiones.
Por largo rato se escucharon fuertes disparos de pistola y ametralladora, hasta que los jóvenes aún con vida cayeron heridos en combate desigual, para luego ser torturados hasta su muerte.
¿De qué estirpe estaban hechos esos jóvenes?, pues como dijera José Martí de los hombres que llevan en sí el decoro de otros hombres.
Los mártires de Goicuría abrazaron la causa revolucionaria desde sus inicios, participaron en el movimiento de acción y sabotaje, huelgas y acciones decisivas en la consolidación del triunfo.
Frente al edificio donde los luchadores de la clandestinidad sostuvieron el enfrentamiento contra fuerzas de la tiranía, en la calle Goicuría esquina a O’Farril, integrantes de la más joven generación de cubanos depositaron una ofrenda floral, en honor a los caídos.
La ocasión sirvió además para que la Federación Estudiantil de la Enseñanza Media, expresaran sus sentimientos patrióticos y la decisión de no fallarle a la Revolución Cubana.
Los hechos de Goicuría fueron una derrota moral para la dictadura y sirvieron de antesala para elevar la conciencia en el pueblo y acelerar la decadencia del régimen oprobioso del tirano Fulgencio Batista.
La designación póstuma a Ángel Ameijeiras Delgado del grado de Comandante, firmada por el líder Fidel Castro fue un claro reconocimiento a la actitud heroica de Machaco y sus compañeros, a quienes los cubanos de hoy, luego de 57 años de los hechos de Goicuría, les rendimos sincero y merecido homenaje porque ellos están presentes en los combates de estos tiempos por construir un socialismo próspero y sostenible.


