Joven de entrañable ejemplo

Este 10 de enero se conmemora el aniversario 86 del asesinato en México del destacado joven cubano Julio Antonio Mella. Foto: Cubadebate

Este 10 de enero se conmemora el aniversario 86 del asesinato en México del destacado joven cubano Julio Antonio Mella. Foto: Cubadebate

Al recordar este 10 de enero el aniversario 86 del asesinato en México del destacado joven cubano Julio Antonio Mella, la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba (UJC) junto a la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) y el pueblo, en general, confirman la confianza en los principios de la Revolución y la fuerza que hace posible mantener vivo el ejemplo de sus mártires.

Aunque el tiempo corre sin que apenas se perciba la huella dejada en la memoria, la vida de algunos hombres queda para siempre en las páginas de la historia como símbolo de lealtad, justicia y dignidad, indispensables en la unidad de los pueblos.

De temperamento fuerte, decidido y emprendedor, de un liderazgo natural seguido por muchos, el nacimiento de Mella el 25 de marzo de 1903 ocurrió por el amor nacido de la unión extra-matrimonial entre el sastre dominicano Nicanor Mella Brea y Cecilia Magdalena Mc Partland y Diez, nacida en Hampshire, Inglaterra, por lo que fue inscrito en el registro con los apellidos de su madre.

Sin grandes detalles íntimos recogidos por la historia, el vínculo maternal junto a su hermano Cecilio, fue el preámbulo de la adolescencia que en 1915 le permitió viajar a Nueva Orleans, Estados Unidos, donde declara tener más de 14 años para alistarse al ejército y posteriormente, un amigo de su padre lo regresa a Cuba, donde cursa la enseñanza secundaria en la Academia Newton y luego, en el Instituto de La Habana.

Años de crecimiento físico, vigoroso y de atractivo peculiar, por algunos estimado debido al mestizaje de la sangre caribeña y europea, que en la mayor isla de las Antillas también lo apasionó para dirigir varias empresas visionarias de cambios fundamentales para el mejoramiento social, visto a través de la impronta de las nuevas generaciones de estudiantes.

El destacado revolucionario sobresale en la fundación de la FEU en diciembre de 1922 y un año más tarde asume su presidencia; asimismo la revista Alma Mater, de la cual fue administrador y uno de los principales redactores, para lo cual firmaba sus artículos con el seudónimo de Lord Mc Portland.

A propuesta de Mella, el directorio de la FEU decide en marzo de 1923 celebrar el Primer Congreso Nacional de Estudiantes, acordándose la creación de la Universidad Popular José Martí, con la idea de extender la enseñanza superior a los obreros y pueblo en general, además de establecerse la Declaración de Derechos y Deberes del Estudiante.

Promovido por el líder estudiantil y sus partidarios, entre los principales acuerdos de la magna cita, fue declarado el pensamiento antiimperialista y revolucionario, contra la intromisión del gobierno de los Estados Unidos en los asuntos internos de Cuba y contra la Enmienda Platt.

Julio Antonio Mella fue director de la revista Juventud, editada en la imprenta de los tabaqueros y donde conoció a Carlos Baliño, probablemente el principal político cubano que influyó de forma diferente en su pensamiento, dada la participación de este en 1982 junto a José Martí como fundador del Partido Revolucionario Cubano y en 1903 del Club de Propaganda Socialista, considerado la primera organización cubana de carácter marxista.

Es así que la corta vida de Mella no le impidió ser fructífero y en 1924 crea la Liga Anticlerical e ingresa en la Agrupación Comunista de La Habana, desde donde despliega un trabajo muy activo entre el proletariado; un año más tarde crea la sección cubana de la Liga Antiimperialista de Las Américas y fue uno de los primeros fundadores del primer Partido Comunista Cubano, junto a Baliño y José Miguel Pérez.

La biografía de Mella es amplia en aciertos políticos, pero además en el liderazgo que emanó del humano que se movía entusiasta en varias áreas de la vida, como deportista, intelectual, en la autoridad delegada por su humildad y convicción de principios y ante el amor surgido en la lejanía de la patria, sin prejuicios, ni ataduras convencionales.

Mientras caminaba junto a su amada Tina Modotti, Mella fue asesinado por matones del dictador Gerardo Machado el 10 de enero de 1929 en México, pero su impronta de confianza en los ideales sembrados durante 25 años de infatigable batalla por la libertad y soberanía de Cuba, iluminan perennemente el corazón de cada generación de estudiantes, en la isla caribeña.

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