El alfabetizador Víctor Pérez Pérez, guarda con celo de esa etapa, un grupo de fotos y el carnet que lo acredita como tal; también el uniforme que tras el paso de los años se deterioró, entre otros objetos, pero sobre todo, permanecen a su lado los recuerdos de aquel tiempo.
Tenía 12 años de edad y cursaba el séptimo grado en una escuela secundaria de la antigua Ciudad de la Habana, cuando se incorporó a la Campaña Nacional de Alfabetización en 1961; fue en la Sierra Maestra donde enseñó a leer y a escribir a cuatro campesinos.
“En la escuela me plantearon la necesidad y en esos momentos me dije: ¿Maestro yo?, sin embargo, a medida que pasaba el tiempo me convencía cada vez más que quería ir, aunque, mi mamá creía que era muy pequeño; acudí a mi papá que dio su consentimiento y firmó la planilla”.
“Lo que conocí allí sobre las labores del campo, me sirvió para toda la vida, porque con 12 años de edad, no se tiene idea de cómo es todo realmente, y con ellos formé mi carácter, fui más disciplinado, pero sobre todo, aquellas vivencias representaron una gran enseñanza”.
“Alfabeticé a cuatro campesinos; la mamá estaba embarazada, por lo que realizaba los quehaceres de ama de casa, mientras que el esposo y los hijos, más o menos de mi edad, íbamos a recoger café”.
“Aprendí mucho de aquellas personas que me enseñaron a cortar leña, encender el fogón de carbón, tostar y moler el café; paralelo a ello yo les enseñaba por las noches a la luz del farol, ya que en aquella época allí no existía la luz eléctrica; “la alfabetización dejó en mi, una huella imborrable”.
Luego que finalizó la Campaña, Víctor continuó su superación y realizó estudios superiores de meteorología. A más de cinco décadas de ser protagonista de la hazaña que fue erradicar el analfabetismo en el país, las experiencias de aquella época lo acompañan siempre, más ahora, que desde hace cuatro años imparte la asignatura de Ciencias a adolescentes, que como él en 1961 cursaban el séptimo grado.
Estos tiempos son muy diferentes-dice- ya que existen mejores condiciones; los alumnos cuentan con televisores, videos, teleclases, computadoras y profesores mejores preparados, que les propician un aprendizaje de mayor calidad.


