El 16 de abril de 1887 es nombrado José Martí cónsul de Uruguay en Nueva York.
Por esa fecha el apóstol estaba en Nueva York, con el ideal de la Patria vivo, con la idea definida de ir juntando en un mismo espíritu democrático y grandioso a las emigraciones. Desde allí envía artículos y crónicas con sabios consejos y previsores ideales para la vida y el progreso de los países hispanoamericanos a “La Nación”, de Buenos Aires; “El Partido Liberal”, de México; “La República”, de Honduras; y “La opinión pública”, de Montevideo.
Y en esta fecha acepta, Martí, el nombramiento de cónsul de Uruguay en Nueva York, que le permitirá, años después, asistir como delegado de ese país a las sesiones de la Comisión Monetaria Internacional Americana en Washington y mantener una activa participación en defensa de la dignidad hispanoamericana.
Arístides Viera González (Mingolo) nace en Marianao un día como hoy del año 1926. Fue uno de los jóvenes que por su carácter rebelde y justiciero, se inicia en la lucha revolucionaria desde el mismo día del golpe del 10 de marzo, en un mitin relámpago de repudio frente al Cuartel de Bomberos de Marianao.
Mingolo ingresa a las filas del Movimiento 26 de Julio y en agosto de 1955 es encarcelado por primera vez, y el 30 de noviembre vuelve a caer en poder del régimen represivo. A raíz de su última encarcelación forma parte del Comité de Dirección de la huelga declarada por los revolucionarios recluidos en el Castillo del Príncipe. En enfrentamiento desigual con la policía cae junto a Elpidio Aguilar, el 20 de marzo de 1958, y engrosó la larga lista del martirologio cubano en la lucha contra la dictadura batistiana.
El 16 de abril de 1961 proclama Fidel el carácter socialista de la Revolución Cubana. Es el sepelio de las víctimas de la artera agresión a nuestros aeropuertos, preludio de la invasión mercenaria por Playa Girón y en su alocución Fidel plantea: “Compañeros obreros y campesinos esta es la revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes”. Y los milicianos y soldados, representantes del pueblo trabajador, levantando los fusiles, aprobaron el carácter socialista de nuestra revolución.
Se estaba produciendo un decisivo salto en la conciencia política del pueblo, era el mejor tributo a los caídos por un futuro más digno para la patria. Para rendir homenaje a todos los que lucharon por la causa revolucionaria, en esta fecha se conmemora, además, el Día del Miliciano.

