El 18 de febrero de 1881 Carlos Juan Finlay de Barre se convirtió en el primer científico del mundo que expuso ante un auditorio de especialistas, reunidos en la Conferencia Sanitaria Internacional de Washington, su teoría sobre la transmisión de la fiebre amarilla por un agente intermediario, el mosquito Aedes Aegypti.
No fueron obra de la casualidad los merecidos y repetidos reconocimientos públicos y privados al insigne sabio nacido en el mayor archipiélago del Caribe.
En los archivos de la Fundación Alfred Nobel se encuentran documentos que prueban cómo, entre 1905 y 1915, Finlay fue propuesto repetidamente para obtener el preciado galardón en Medicina. En 1907, la Escuela de Medicina Tropical de Liverpool, Gran Bretaña, entregó al destacado científico cubano su más alta distinción, mientras que un año más tarde, el gobierno francés le otorgó la insignia de la Legión de Honor, reservada a personalidades de reconocido prestigio.
El 8 de noviembre de 1911, el cubano fue nombrado miembro corresponsal de la Academia de Medicina de Francia.
El 18 de febrero de 1959, mediante una resolución redactada y firmada por el Comandante Camilo Cienfuegos, son disueltos el Buró de Represión de Actividades Comunistas, el Servicio de Inteligencia Militar y otros tenebrosos centros de la tiranía batistiana.
Con aquella medida, la naciente Revolución hace desaparecer instituciones que el pueblo repudiaba por sus atropellos, torturas y crímenes.



