El 25 de abril de 1895 a monte puro, entre espinas que tajan y bejucos que azotan, va acercándose, José Martí, a Arroyo Hondo junto con Máximo Gómez y los hombres que los acompañan cuando a las 11 de la mañana todos sienten un tiroteo.
A poco, en el camino mismo del combate, conocerán por boca de los propios cubanos triunfadores que había sido un encuentro de la tropa de José Maceo con fuerzas enemigas. ‘‘¿Cómo no me inspira horror la mancha de sangre que vi en el camino?”, se pregunta Martí en su diario de campaña.
Luego de dormir unas horas al pie de un árbol, el Delegado busca en su jolongo medicinas para los heridos. Los agrupa y, entre todos, con Paquito Borrero de tierna ayuda, cura a los heridos.
Un día como hoy del año 1959 el Comandante Camilo Cienfuegos habla en una concentración en Zulueta, pueblo de la parte central del país que había liberado con su columna invasora y que lo declara hijo adoptivo.
Modestamente, el Señor de la Vanguardia expresa que los honores son para quienes dieron la vida por la patria y pide a los pobladores que lo acompañen a depositar flores a José Martí para, juntos, jurar lealtad a la Revolución. Mientras, en su último día de visita privada a Estados Unidos, Fidel ofrece una conferencia en la Universidad de Harvard. Con anterioridad, había sostenido encuentros con estudiantes de las universidades de Princeton y Columbia.
El 25 de abril de 1967 en las selváticas montañas de Bolivia, cae el internacionalista cubano Eliseo Reyes Rodríguez (Capitán San Luis). Día negro llama el Comandante Ernesto Guevara a la fecha de la muerte del querido capitán que a los 17 años se había incorporado a la lucha en la Sierra Maestra.”Hemos perdido el mejor hombre de la guerrilla”, agrega el Che en su diario de campaña.


