El 26 de junio de 1849 nace el eminente escritor y hombre de ciencia, Esteban Borrero Echeverría en Camagüey.
Borrero Echeverría supo unir a sus dotes naturales su amor por la causa de la liberación. En la Guerra de 1868 partió con sus discípulos a la manigua y alcanzó los grados de Coronel. Estuvo preso y a punto de la pena capital o el destierro. En la Guerra del 1895 se vio obligado a emigrar a Cayo Hueso. Además fue delegado del Partido Revolucionario Cubano y ministro del Gobierno de la República en Armas en Costa Rica y El Salvador.
Después de la guerra representó al Tercer Cuerpo del Ejército en la Asamblea de Libertados, fue profesor en la Universidad de La Habana y ocupó cargos relacionados con la enseñanza. Fue uno de los siete poetas incluidos en “Arpas Amigas”, escribió para revistas y periódicos literarios y científicos y dejó una novela inconclusa: “Aventuras de las hormigas”.
También un día como hoy pero del año1958 muere Pedro Soto Alba en Moa.
Pedrín, como le decían cariñosamente, fue uno de los expedicionarios del Granma. Logró salvar la vida en la sorpresa de Alegría de Pío; se refugió en Gorito, Media Luna y posteriormente subió a la Sierra Maestra en el primer grupo enviado por Frank País, quien ya había aquilatado sus cualidades de revolucionario antes de que Pedrín viajara a México. Tomó parte en los combates de El Uvero, Pino del Agua, Estrada Palma y Pilón.
De igual forma, integró la Columna # 6 “Frank País”, donde se destacó en los encuentros de Magdalena, Los Indios y San Andrés. Participaba en la operación antiaérea dirigida por el comandante Raúl Castro, en la toma del cuartel y el pueblo de Moa, en la provincia de Holguín, cuando una granada enemiga segó su vida. Al morir tenía el grado de Capitán y fue ascendido póstumamente a Comandante.
El 26 de junio de 1967 cae en Bolivia Carlos Coello (Tuma).
En su caída escribió el Che: “Con él se me fue un compañero inseparable de todos los últimos años, de una fidelidad a toda prueba y cuya ausencia siento desde ahora casi como la de un hijo”, resumía en una breves frases la talla de revolucionario de Carlos Coello, Tuma, el combatiente junto al Guerrillero Heroico en la columna 8 “Ciro Redondo” y el que también marchó a su lado en el ejército internacionalista en Bolivia.
Tuma es de los hombres que, por encima de la muerte, han abierto un nuevo derrotero en la historia de América.


