El 5 de abril de 1870 en el presidio departamental de La Habana le colocan al joven José Martí un grillete en la pierna derecha y lo destinan a trabajar en las canteras de San Lázaro donde era el prisionero número 113.
De esa época se conserva una fotografía dedicada a Doña Leonor, donde aparece pelado arrape en la que de su puño y letra aquel adolescente escribió: “Mírame madre y por tu amor no llores, si esclavo de mi edad y mis doctrinas tu mártir corazón llene de espinas, piensa que nacen entre espinas flores”.
En 1895 muere el 5 de abril el Mayor General Guillermón Moncada, quien gravemente enfermo de tuberculosis cumplió con la palabra empeñada para el 24 de febrero y aún cuando estaba seguro de que esto anticiparía su muerte dispuso el alzamiento de Jiguaní y Baire y personalmente se alzó en la zona de la Lombriz, en Altosongo.
Junto a los hermanos Maceo, Quintín Banderas y Calixto García era Guillermón Moncada uno de los jefes más destacados del oriente cubano por su decisión, arrojo y capacidad combativa.
Los esposos Etel y Julios Rosenberg fueron condenados un día como hoy pero del año 1951 en los Estados Unidos, acusados de cometer espionaje a favor de la Unión Soviética. El matrimonio de origen judío que dos años después fue ejecutado en la silla eléctrica víctima del markastismo y la Guerra Fría, aún cuando en todo el mundo se originó un fuerte movimiento mundial de solidaridad con rechazos de todo tipo al injustificable crimen.


