El maestro nace y se hace

Para ser maestro se necesita tener la vocación de enseñar y educar; se precisa de paciencia, responsabilidad, desinterés, bondad...; son necesarias cualidades que no se aprenden de un día para otro, ni siquiera de año en año o de década en década. (Foto: www.juventudrebelde.cu )

Para ser maestro se necesita tener la vocación de enseñar y educar; se precisa de paciencia, responsabilidad, desinterés, bondad…; son necesarias cualidades que no se aprenden de un día para otro, ni siquiera de año en año o de década en década. (Foto: www.juventudrebelde.cu )

Las profesiones son como las ropas, no todas nos quedan bien. Elegir aquella para la que nacimos es difícil. Quienes la adivinan o la encuentran son privilegiados, porque trabajando, disfrutan.

La de maestro es una de las más antiguas ocupaciones de este mundo, y también una de las que más amor, entrega y vocación exige.

Para ser maestro se necesita tener la vocación de enseñar y educar; se precisa de paciencia, responsabilidad, desinterés, bondad…; son necesarias cualidades que no se aprenden de un día para otro, ni siquiera de año en año o de década en década.

El maestro nace. Se vislumbra en la niñita que improvisa una escuelita en el portal y disfruta mancharse de tiza, mientras escribe en una pizarra de cartón de bagazo y le explica a sus muñecas cómo se escribe tal palabra o cuánto es dos más dos.

Se distingue el maestro en el niño monitor que se queda solo en el aula y es capaz de impartir una clase o en aquel que organiza un círculo de estudio y la casa se le llena de amiguitos que esperan sus explicaciones claras y más sencillas que las de la maestra.

Pero las vocaciones no llegan a buen puerto solas, hay que conducirlas y potenciarlas. Hoy en Cuba muchos de los niños que nacieron maestros son ingenieros, licenciados en Lenguas Extranjeras, en Turismo o simplemente trabajan de camareros, de dependientes o de chóferes de taxis o de guaguas.

Muchos incluso se formaron como pedagogos y luego emigraron a otras profesiones. Están allí, ganando más dinero, pero frustrados; con la disyuntiva enorme entre hacer lo que les gusta y pasar trabajo o ser unos infelices con tres pesos en el bolsillo.

Y en las aulas, durante los últimos años, han sustituido a esos maestros otros sin vocación y a veces incluso sin la preparación; maestros que no nacieron para serlo, sino que se formaron por conveniencia, porque fue la única salida a estudiar una carrera universitaria.

Mientras se nos siguen escapando muchos de los buenos, de los valiosos, quienes sí eran un ejemplo; aquellos en cuyo espejo querían mirarse todos sus alumnos; los que sembraban en los niños el amor por el magisterio, quienes hacían de su profesión un arte.

Porque los maestros, qué bueno que lo entendieron, no se hacen en una fábrica, no se producen en serie, no se forman a lo loco, no se crean por obligación o compromiso. Un maestro nace, crece y se desarrolla naturalmente.

Y si no hay aún en muchos lugares los maestros necesarios no es porque hayan dejado de nacer maestros, es que no se les cuida lo suficiente, no se les da el valor que merecen, el lugar que deben ocupar.

Los maestros están ahí, en bruto. Solo hay que interesarlos, encaminarlos, formarlos, pero sobre todo, respetarlos y elevarlos.

Muchas cosas que andan más se resolverían solo teniendo en las aulas a los educadores correctos, a aquellos que sienten y respiran como maestros, a quienes no solo instruyen, sino EDUCAN.

El maestro, no lo discuto, se puede hacer, pero primero ¡tiene que nacer!

9 thoughts on “El maestro nace y se hace

  1. Kyle

    Confía en nuestra página web y comparte una flor bonita con un mensaje que exprese lo que pretendes decir a esa persona tan especial.

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  2. Chana

    Estimulan nuestros mejores instintos y deseos y nos hacen ver el planeta de
    color y de forma positiva, algo fundamental para
    aguantar el día tras día con paso firme y decidido.

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  3. amores que duelen deborah

    La amistad es la ocasión de lograr esa persona en que podamos compartir,confiar,divertirnos y avanzar cara un planeta lleno de amor y entendimiento, que a veces a las personas les falta,
    por solo el hecho de no podre contar con alguien que te agarre
    de la mano y diga vamos que si se puede amiga ().

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