La sexagenaria Julia Reyes, residente en el habanero municipio de Centro Habana, forma parte del más de un millón 145 cubanos y cubanas que poseen una dieta médica de leche en polvo, dada las diferentes dolencias que padecen, y que requieren del consumo de ese tipo de alimento.
Dicho producto se oferta a los necesitados del mismo a través de la cartilla de racionamiento- libreta de abastecimiento- establecida en la Isla hace más de 50 años. El precio subsidiado de cada bolsa asciende a dos pesos y 50 centavos en moneda nacional (CUP), incomparablemente bajo con el costo de esta en pesos convertibles (CUC), cuyo valor oscila entre dos y seis CUC, que dado la dualidad monetaria existente en el país, los ciudadanos deben adquirir cada CUC, pagando 24 CUP, de acuerdo al cambio oficial.
Si bien la oferta de una bolsa mensual, está muy lejos de satisfacer las reales necesidades del consumo y de la demanda solvente, no resulta ocioso conocer que un país de escasos recursos como Cuba importa unas 31 mil toneladas de leche entera (LE) y nueve mil 500 de leche descremada (LD).
Estos elementos de juicio sobre los cuales tal vez Julia Reyes y otros muchos, en similar situación a la de ella, no acostumbren a reparar, surgieron a partir de las diferentes razones no dichas acerca del sobre consumo de leche en polvo, que provocó la decisión oficial de ofertar una fórmula láctea, que durante el mes de diciembre de 2013 y en enero de 2014 sustituirá la LE y la LD de un grupo de dietas médicas.
Traigo dicho tema a colación, porque un funcionario del área comercial de la Unión de Empresas de Comercio y Gastronomía declaró a la prensa nacional que dicha decisión se debió al “sobre consumo del producto por diferentes razones”, que no fueron expresadas en su momento, cuando en realidad hace que la información ofrecida por dicho funcionario se torne incompleta y parcial, algo que debe ocurrir con la información pública, máxime en una como esta, relacionada con la alimentación.
Por qué no se dijo con todas sus letras y la fuerza requerida, que la producción lechera del país se quedó por debajo de la cifra planificada en el 2013, provocando este sobre consumo de la leche en polvo, y cuya tonelada en el caso de la LE cuesta al país tres mil 914 dólares, y tres mil 421 la LD, precios cada vez más altos en el mercado internacional, lo cual tiene un impacto muy negativo en la balanza de pago del país, que de por si no cuenta con unas finanzas holgadas.
Este sobre consumo de leche en polvo nos dice que la producción lechera de la Isla continúa en deuda con el consumo, afectando la tan anhelada sustitución de importaciones. Pero además, la citada fórmula láctea que se ofertará durante el bimestre, se elabora a partir de materias primas importadas, otro gasto de divisa que se vio obligado a realizar el país porque no se produjo la leche fluida en los niveles requeridos- se estima que el consumo anual es de mil 800 millones de litros-, para reducir esa pesada carga financiera del país y ofrecer ese imprescindible alimento a la población.
Se trata de tropiezos inadmisibles por reiterados, y ello ocurre a pesar de las medidas adoptadas y prioridades ofrecidas por las máximas autoridades del país al sector ganadero, cuya recuperación llevará tiempo, según los expertos.
Para formarse un juicio de las cosas- más allá de los diferentes niveles de interpretación de los receptores del mensaje- es preciso que la opinión pública conozca los detalles que la conforman, para hacerse su propio criterio, máxime si se toma en cuenta la propia situación socioeconómica de Cuba, sujeta a un programa de 313 reformas (Lineamientos), aprobado en el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), celebrado en abril de 2011.




Considero q este artículo está muy bien concebido y va a lo que interesa: las razones no dichas acerca del sobre consumo de leche en polvo en nuestro país.
El hecho de que las informaciones ofrecidas por las personas correspondientes se tornen incompletas y parciales, en este caso relacionada con la alimentación favorece y provoca comentarios indebidos en la población, unos por desconocimiento y otros para desestabilizar.
Eso sin hablar de que tampoco se ha hablado ni publicado información para la población acerca de la composición y forma de elaboración de esta nueva fórmula láctea, la conoce Ud.?