Rendición de cuentas; buenos augurios; y ratificaciones periodísticas

Radio COCODeseo comentar hoy sobre cuál ha sido, a groso modo, el desempeño de la columna periodística “A título personal”, que se trasmitió por vez primera el tres de enero del año que finaliza, a través de las ondas radiales de la emisora habanera COCO, “El Periódico del Aire”, en las revistas informativas Primera Plana e Impactos. De ahí que este primer viernes del 2014 celebra su primer aniversario.

Desde entonces hasta la última fecha de 2014, se han trasmitido 111 comentarios, hechos “A título personal” por este periodista. Casi la tercera parte de los 365 días del año. Se dice fácil. Pero no cuestión de coser y cantar. Es una tarea que requiere de mucha paciencia, dedicación, perseverancia e investigación, para vencer esas fuerzas internas que obstaculizan las vitales misiones de la prensa cubana: informar, informar e informar siempre- no hay nada más revolucionario-, porque lo demás es pura propaganda, que nada tiene que ver con el periodismo.

Cuando casi de madrugada escribo esta columna “A título personal”, lo hago sobre todo pensando en la quinta parte de la población capitalina que está en situación de riesgo de pobreza y en aquellos que están incluidos en más del 48 por ciento de quienes no logran satisfacer completamente sus necesidades alimentarias. Por eso, comento tanto- y lo seguiré haciendo en el 2014- sobre los temas relacionados con la agricultura y la producción alimentaria.

Pienso también al escribir esta columna periodística en aquellas magníficas figuras que son las llamadas personas de la tercera edad, y quienes en ocasiones son soslayados, de diferentes formas y maneras, porque falta la cultura del envejecimiento, en un país cuyas tendencias demográficas lo conducen irreversiblemente al envejecimiento, con un impacto económico-social en todos los órdenes.

Por esas y otras razones no dichas aquí, los cubanos necesitamos ser prósperos y sostenibles, individual y colectivamente. No hay otra fórmula para ser martianamente bueno. Por eso, deseo en el 2014, los mejores augurios para esa familia grande de la COCO, con la cual seguiré en contacto- sobre todo sin intermediarios-, para tratar de ser mejores seres humanos, y así lograr una sociedad y economía robustas.

En cuanto a mí, les ratifico que seguiré un desempeño periodístico con la máxima martiana de que “se pelea cuando se dice la verdad”, y de que “a la discrepancia solo le temen los débiles”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *