
La miembros de la peña Madridistas de La Habana celebraron el Día del amor disfrutando de la Liga de Campeones de fútbol. Foto: Luis Ángel Rondón.
Cuba es un país donde se respira béisbol, pero de un tiempo acá también ha sumado al fútbol a su lista de pasiones, sobre todo ese que se disputa en las mejores ligas de Europa y en las grandes citas mundiales.
Este 14 de febrero, los cubanos amantes del más universal de los deportes, particularmente aquellos que sienten como suyos los éxitos de dos grandes clubes como Real Madrid y Paris Saint-Germain (PSG), no solo celebraron el día del amor y la amistad sino que vibraron al ritmo de la Liga de Campeones de la UEFA.
Precisamente ese suceso singular reunió en el Salón de la Solidaridad del hotel Trip Advisor Habana Libre, a los miembros de la peña oficial Madridistas de La Habana, quienes vivieron los entresijos del partido de ida de octavos de final entre merengues y parisinos.
Aplausos ante cada acción positiva, suspiros de preocupación ante cada caída de un jugador al césped, euforia o frustración ante cada gol, rostros de felicidad o preocupación, en fin el sin número de sensaciones típicas de las mágicas jornadas de Champions se vieron en un recinto hotelero abarrotado de punta a punta.

El programa Hablando de Deportes de la COCO se trasmitió desde la sede de la peña Madridistas de La Habana. Foto: Luis Ángel Rondón.
A este ambiente se unió el colectivo del programa deportivo Hablando de Deportes, de nuestra emisora radial, el cual minutos después de concluido el partido con triunfo del Real Madrid 3-1 sobre el PSG, dedicó su edición de este miércoles al torneo de clubes más prestigioso del continente europeo y en especial a la peña merengue en la capital habanera.
Aunque fue un duelo donde si hubo un ganador y un perdedor parcial, porque la eliminatoria se decide en dos semanas en el Parque de los príncipes de la capital francesa, el colorido, los himnos, las risas y el ambiente fraternal que se respiró entre los presentes demostró que en Cuba y particularmente en La Habana también se viven las emociones del fútbol.
